Fuente: Reuters/reuters@eleconomista.com.mx
Washington. Pese a que la operación estadounidense para capturar al presidente Nicolás Maduro ya estaba en marcha, funcionarios del gobierno de Estados Unidos sostuvieron diálogos con Diosdado Cabello, ministro del Interior y Justicia venezolano y figura clave del chavismo, meses antes, y han mantenido contacto con él desde entonces, según varias fuentes cercanas al tema.
Según cuatro informantes, esos funcionarios advirtieron a Cabello, de 62 años, sobre no emplear a los servicios de seguridad ni a militantes del partido oficialista bajo su mando para atacar a la oposición. Esa estructura de seguridad continúa casi intacta después del ataque estadounidense ocurrido el 3 de enero.
Aunque Cabello aparece en la misma acusación por narcotráfico que la administración del presidente Donald Trump utilizó para justificar la detención de Nicolás Maduro y su esposa, él no fue arrestado durante esta operación.
Dos fuentes señalaron que la comunicación con Cabello, quien también está sancionado por Washington, empezó en los primeros días del gobierno de Trump y prosiguió tras la salida de Maduro.
Estas comunicaciones desempeñan un papel clave en los esfuerzos estadounidenses para controlar lo que sucede dentro de Venezuela.
Negación
Después de la difusión de este informe, el Gobierno venezolano afirmó: “Desmentimos categóricamente la información malintencionada publicada en las redes sociales sobre supuestas conversaciones secretas conspirativas que buscan la división del alto mando político del país y pretenden socavar el prestigio y la integridad revolucionaria de Diosdado Cabello”.
Otra filtración a la prensa indica que desde 2019 la DEA tiene como blanco a la presidenta interina Delcy Rodríguez.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario