Fuente: Listin diario
A partir de los 8 o 9 años es importante comenzar a hablar con el niño sobre su diagnóstico de manera más directa para que pueda afrontar la adolescencia con conciencia de su condición de autismo, explica el psicólogo clínico Ángel Reverol al ser consultado sobre cuándo se debe informar a un niño que es autista.
No obstante, existen niños que crecen sin recibir un diagnóstico hasta la adultez o que todavía no han sido diagnosticados. Reverol atribuye esta situación, en parte, a que el enfoque para tratar esta condición se concentra principalmente en la infancia.
“En la adultez hay muchas personas autistas sin diagnóstico debido al desconocimiento y a un enfoque centrado solo en la niñez: evaluaciones tempranas, terapias ocupacionales, tratamientos neuropediátricos y neurológicos”, señala el psicólogo clínico.
Reverol, quien llega desde Venezuela para participar en la tercera edición del congreso internacional “Eduquemos sobre Autismo”, programado para este domingo 18 en el auditorio Horacio Álvaréz Saviñón de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (Unphu), sostiene que no se da voz al adulto autista cuando recibe el diagnóstico en esta etapa, y que además, cuando comienzan a surgir dificultades suelen etiquetarlas como depresión o ansiedad.
“Al hacer diagnósticos a adultos, generalmente encuentro personas mayores de 30 años que trabajan y son capaces, pero enfrentan muchos retos en las relaciones personales y desafíos sensoriales, además de estar muy medicadas”, relata el especialista.
El psicólogo clínico comenta que enfrentar ese diagnóstico en la adultez es más complicado por la sociedad, pues considera que ésta no está preparada debido al desconocimiento: “a pesar de la información disponible en redes sociales, debemos seguir psicoeducando porque aún estamos comenzando en cuanto a neurodivergencia”.
Añade que es particularmente difícil diagnosticar el autismo en mujeres debido a sus procesos orgánicos y biológicos: “Algunas mujeres autistas son diagnosticadas erróneamente con hipotiroidismo. Puede que sí tengan hipotiroidismo, lo cual puede causar depresión, pero muchas veces esto oculta lo que llamamos enmascaramiento”.
Otra dificultad para las mujeres con diagnóstico tardío es su implicación en múltiples roles, como trabajar y cuidar hijos. Según el experto, esto provoca que se olviden de sí mismas y terminen adultas con depresión y desconectadas de su interior.
“No cultivan sus pasiones ni persiguen un propósito en la vida. Y creo que eso es lo más valioso que cualquier persona neurotípica o neurodivergente debería tener: un propósito”, afirma.
Consultado sobre cómo afecta a un adulto descubrir su autismo tras haber vivido gran parte de su vida sin saberlo, Reverol asegura que la persona comienza a comprenderse mejor y a definir hacia dónde quiere dirigirse o qué desea evitar.
“Empiezas a entender tu aspecto sensorial, lo que necesitas y cómo lo necesitas; honestamente es una bendición porque dejas de luchar contra el mundo y comienzas a conectar contigo mismo”, explica.
Respecto a las causas del diagnóstico tardío, el psicólogo clínico insiste en el desconocimiento como factor común, sumado a la presión parental para que los niños realicen múltiples actividades durante su infancia, ignorando frecuentemente señales que merecen atención.
“Los padres desean que sus hijos encajen socialmente practicando deportes: karate, béisbol, luego clases de inglés; tienen que hacerlo todo. Cuando les dicen ‘Tu hijo necesita otro tipo de atención’, suelen negarlo porque vivimos bajo una demanda constante de ‘tienes que’”, señala Reverol.
El especialista aclara que un diagnóstico tardío no conlleva consecuencias negativas sino beneficios; él mismo recibió su diagnóstico cerca de los 40 años y esto le brindó tranquilidad.
“Creo que la única consecuencia es no haberse dado cuenta antes del motivo por el cual eras como eras y haber estado luchando contra todo el mundo. Pero no tiene efectos negativos; al contrario, ha tenido un impacto positivo en mí”, asegura.
El término “concurrencias” es utilizado por Reverol para explicar que junto al autismo suelen presentarse otras condiciones como ansiedad social, depresión y TDH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), entre otras.
Ángel Reverol participará en el congreso “Eduquemos sobre Autismo” abordando el tema “Estrategias de intervención en crisis”. Además, tendrá un encuentro con personas con autismo este sábado de 10 a 12 del mediodía.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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