Fuente: Hoy Digital
El Parlamento venezolano inició este lunes su legislatura 2026-2031, nuevamente bajo el control del chavismo y con la reincorporación de algunos líderes opositores, en una sesión envuelta en incertidumbre luego de la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, durante un ataque militar estadounidense que afectó varios puntos del país, incluyendo Caracas.
Alrededor del mediodía, la Asamblea Nacional (AN) comenzó su sesión inaugural con la presencia de destacados representantes del chavismo como Jorge Rodríguez, quien presidió la cámara en el período anterior, y Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario, que juró para un tercer mandato como diputado.
Durante su participación, el director de debate Fernando Soto Rojas hizo referencia a la ausencia de Cilia Flores —conocida como “primera combatiente”— y destacó que su escaño permanecía vacío.
También estuvieron presentes los opositores Henrique Capriles y Stalin González, quienes se distanciaron de la mayoría opositora al participar en las elecciones regionales de mayo de 2025, donde resultaron elegidos.
Al abrir la sesión, Soto Rojas señaló: “El país y el mundo atraviesa por una situación especial compleja (…) ha sido secuestrado el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, por parte del Gobierno de los Estados Unidos en un ataque bárbaro”.
Soto Rojas nombró una comisión encargada de revisar las credenciales de los diputados electos, integrada por Giuseppe Alessandrino, América Pérez, José Alvarado, Juan Carlos Alvarado y Dora Bracho.
En esta nueva Asamblea regresan figuras como Capriles, González y otros diputados opositores como Luis Emilio Rondón y Luis Florido, que se han distanciado de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), grupo que apoya a los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, este último rival de Maduro en las elecciones presidenciales de 2024.
En su discurso durante la sesión, el hijo de Maduro afirmó que su padre y Cilia Flores —a quien llamó su “segunda madre”— han “sido secuestrados”.
Maduro y Flores fueron detenidos por fuerzas estadounidenses durante los ataques llevados a cabo en Caracas y tres estados cercanos; este lunes comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York para su primera audiencia tras ser trasladados a Estados Unidos.
El presidente enfrenta en Estados Unidos cuatro cargos federales: conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer estos artefactos en apoyo a actividades criminales; además está acusado de colaborar con organizaciones consideradas terroristas por Washington.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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