Fuente: Hoy Digital
La depreciación de la moneda del país en 2025 fue notablemente menor que en 2024, pasando de 5% a 3.13%, a pesar de que la inflación aumentó de 3.35% a 4.95%. Esto indica que no existe una transmisión cambiaria fuera de control.
Por lo tanto, el tipo de cambio está funcionando como un mecanismo de ajuste gradual y no como un elemento generador de inestabilidad.
Este dato es importante porque en diversas naciones un incremento inflacionario suele ir acompañado de una mayor depreciación, expectativas desancladas o pérdida de confianza.
Los datos publicados por el Banco Central muestran que, en este caso, el comportamiento ha sido distinto: la inflación crece, pero el tipo de cambio no se acelera.
Este patrón sugiere que las expectativas están razonablemente ancladas, existe credibilidad institucional y no se observan salidas abruptas de capitales.
Además, nos permite concluir que la política monetaria no está rezagada y no se percibe una necesidad inmediata de aplicar un endurecimiento agresivo.
En resumen, la economía está experimentando un ajuste nominal ordenado, con una inflación moderadamente más alta pero bajo control, y una moneda que se deprecia de manera lenta y previsible.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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