Fuente: Nuria Santesteban/nuria_santesteban@efe.com
Madrid (EFE).- Más de 3.000 millones de personas en el mundo disfrutan jugando a videojuegos, una actividad de ocio en la que puede infiltrarse propaganda terrorista. Uno de los objetivos de la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos en Internet (UNECI), dependiente del Ministerio del Interior y referente en Europa en este ámbito, es lograr que las plataformas eliminen estos contenidos.
Esta unidad, que forma parte del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), coordinó recientemente la intervención de las fuerzas de seguridad españolas en una operación liderada por Europol para combatir la propaganda terrorista en plataformas de videojuegos.
Los resultados fueron destacados, ya que de los más de 6.500 enlaces detectados con contenido yihadista (5.400), terrorista de ultraderecha (1.070) y material racista o xenófobo (105), la Policía Nacional, la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra y la Ertzaintza aportaron el 75 por ciento.
Según explicaron a EFE los responsables de la UNECI, estos buenos resultados en España responden a una mayor sensibilización del país tras haber sufrido el impacto del terrorismo y a la existencia de una unidad específica dentro del CITCO como es la UNECI, algo que no está presente en otros países cercanos.
La UNECI llevó a cabo un trabajo con fuentes abiertas sin interferir en investigaciones policiales activas, contando además con la colaboración de estudiantes universitarios en prácticas que conocen bien estas plataformas y que, guiados por los analistas y expertos de la unidad, ayudaron a localizar dichos contenidos terroristas.
Los coordinadores de la acción indicaron a EFE que se notificó la detección de contenidos ilegales a un total de 79 plataformas; en 71 se hallaron enlaces con propaganda yihadista y en ocho contenidos supremacistas.
Las notificaciones no solo se dirigieron a grandes plataformas, sino también a otras más pequeñas que cuentan con equipos limitados para moderar sus contenidos.
De hecho, según los expertos de la UNECI, durante esta acción de Europol denominada Referral Action Day se logró contactar con plataformas que no estaban previamente bajo vigilancia por parte de los investigadores y se les explicó didácticamente por qué esos contenidos son peligrosos.
Los especialistas recuerdan que el uso de videojuegos por parte de actores extremistas data desde 1982, cuando apareció el primer título vinculado a esta problemática. Desde entonces ha evolucionado aumentando notablemente a principios de los 2000 y intensificándose desde 2020 hasta hoy.
El objetivo de estos actores es difundir ideologías del odio y propaganda, captar nuevos seguidores y obtener financiación.
No se busca criminalizar los videojuegos, pero es inevitable que en una comunidad global de 3.000 millones jugadores haya presencia de extremistas.
Los analistas consideran que el problema va más allá del videojuego en sí y alcanza plataformas “adyacentes” como Discord, Twitch, Steam, DLive y Roblox, que funcionan como redes sociales donde se produce socialización, transmisión de propaganda y formación de comunidades.
Los extremistas utilizan chats dentro del juego y servidores privados para comunicarse y atraer seguidores vulnerables; asimismo crean videojuegos o modifican los existentes para difundir su propaganda.
Entre los ejemplos citados por los expertos están recreaciones de campos de concentración o mapas basados en ataques terroristas. Los juegos shooter en primera persona son muy comunes entre estos grupos, quienes buscan atraer usuarios y deshumanizar a las víctimas.
Los expertos destacan que todo tipo de ideología extremista está presente en los videojuegos, aunque actualmente las investigaciones se centran especialmente en la extrema derecha, muy visible en plataformas como Steam y Discord.
Se incluyen contenidos que glorifican acciones terroristas motivadas por sentimientos supremacistas; un ejemplo es el ataque contra dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, en 2019, que dejó 51 muertos.
En algunos juegos se han detectado contenidos que elogian al autor del atentado, el supremacista blanco Brenton Tarrant, o reproducen esas acciones violentas.
También se difunden contenidos relacionados con grupos como ‘The Base’, fundado en 2018 con el objetivo de imponer la supremacía blanca mediante ataques terroristas organizados por redes paramilitares autogestionadas.
Recientemente, la Policía Nacional desmanteló en España la primera célula vinculada a esta organización.
En ocasiones se comparten modificaciones de videojuegos sin un mensaje ideológico profundo; es violencia por violencia, destacan los analistas, quienes muestran preocupación ante este consumo porque lleva a muchos jóvenes a normalizarla.
Tiroteos en colegios son elegidos por algunos jugadores para “fanfarronear” colgando fotos y vídeos en foros donde manifiestan su intención (aunque luego no se lleve a cabo) de atacar un centro educativo.
Respecto a videojuegos con contenido yihadista, es común encontrar estética propia de terroristas o escenarios reales donde transcurren batallas dentro del juego.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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