Fuente: Redacción Listín Diario/redaccion_listin_diario@listindiario.com
República Dominicana, entre los pocos países latinoamericanos sin cobertura para desfibriladores
El Primer Simposio “Muerte Súbita Cardíaca en la República Dominicana: Un llamado de alerta” se llevó a cabo en el Auditorio de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), con la participación de expertos nacionales e internacionales y autoridades del sector salud, centrando la discusión en la imperiosa necesidad de reforzar la prevención de la muerte súbita cardíaca y asegurar el acceso a desfibriladores.
En este evento participaron los doctores Eliany Mejía-López, Pamela Mason y Rohit Malhotra, fellows de la Universidad de Virginia (UVA), junto a un panel de líderes institucionales, con el propósito de examinar la situación actual de la muerte súbita cardíaca en el país y plantear medidas concretas para mitigar su impacto.
Durante la actividad académica se presentaron datos científicos que evidencian que la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA) y la capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) son intervenciones fundamentales para disminuir las muertes cardiovasculares prevenibles.
Los especialistas hicieron hincapié en que República Dominicana se encuentra entre los escasos países latinoamericanos, junto a Bolivia y Haití, que carecen de cobertura para desfibriladores, ni siquiera en contextos de prevención secundaria, lo cual limita considerablemente las posibilidades de supervivencia de pacientes en riesgo.
En su ponencia magistral, la doctora Eliany Mejía López explicó las causas, consecuencias y retos que representa la muerte súbita cardíaca para el sistema sanitario dominicano, destacando la urgencia de implementar políticas públicas fundamentadas en evidencia científica.
Por su parte, la doctora Pamela Mason, jefa de Electrofisiología Cardíaca de la Universidad de Virginia, expuso sobre el efecto positivo de los desfibriladores y dispositivos de resincronización en la tasa de supervivencia, resaltando la brecha existente en el acceso a estas tecnologías en el país.
El programa también incluyó análisis de casos clínicos internacionales y locales, además de presentar investigaciones relacionadas con iniciativas comunitarias como Regálame un Latido, que se enfocan en educación, prevención y asistencia a pacientes de alto riesgo mediante implantes de desfibriladores y resincronizadores. Estos dispositivos no están cubiertos por el catálogo del Plan de Servicios de Salud dominicano y tienen un costo elevado, lo que dificulta su acceso para las poblaciones más vulnerables.
Uno de los momentos destacados del simposio fue el panel interinstitucional con participación del ministro de Salud Pública, Dr. Víctor Atallah; el presidente del SISALRIL, Lic. Miguel Ceara Hatton; la presidenta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, Dra. Vizmary Pineda; el presidente de Heart Care Dominicana, Dr. Pedro Ureña; así como representantes de fundaciones y organizaciones médicas. Todos coincidieron en la importancia de cerrar las brechas existentes en educación, acceso y cobertura para desfibriladores en el país.
Los expertos concluyeron que implementar una ley nacional sobre DEA en espacios públicos, establecer educación obligatoria en RCP, garantizar la cobertura para desfibriladores implantables conforme a guías internacionales y desarrollar un registro nacional sobre muerte súbita cardíaca son medidas esenciales para salvar vidas.
El simposio contó con el apoyo de la Universidad de Virginia (UVA), Medicina Cardiovascular Asociada (MCA), Heart Care Dominicana (HCD), UNIBE, Regálame un Latido y CardioPharm, reafirmando así el compromiso del sector académico y médico con la salud cardiovascular en República Dominicana.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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