Fuente: Julen Suescun/julen_suescun@efeverde.com
Madrid, 27 ene (EFEVerde) -. El cambio climático ya no se discute únicamente en términos de temperaturas extremas, deshielo o eventos climáticos severos. Ahora también implica abordar la desinformación. Mitos que se replican, reinventan y adaptan con el tiempo, logrando calar en redes sociales, programas de debate y conversaciones diarias. Esta realidad fue el foco de Diego Ferraz (@ecodiuku) durante el evento ‘Break The Fake’, celebrado en el Congreso de los Diputados y organizado por el Partido Verde y Juventud Verde, donde se analizó cómo surgen los bulos ambientales, quiénes los impulsan y las razones de su eficacia.
En esta cita participaron además Zinthia Palomino (@afrofeminas) desmintiendo bulos sobre racismo; Yago Álvarez (@economiacabreada) sobre economía; Adriana Hest (@adriana_hest) respecto a violencia de género; Javier Gil (@gil_javiergil) tratando la vivienda; y Tesh Sidi (@teshsidi) abordando la soberanía digital, en un debate sobre estrategias para combatir la desinformación en redes sociales sobre estos asuntos.
Pero, ¿cómo se puede refutar un bulo ambiental?
En espacios como Davos, el cambio climático ya no se considera un fenómeno aislado. Los informes de riesgos globales lo posicionan como el núcleo de múltiples conflictos actuales: crisis energética, guerras por recursos naturales, inestabilidad económica, fenómenos extremos y tensiones geopolíticas.
Ferraz afirmó que el mensaje es contundente: la crisis constituye un problema ambiental pero también social, económico y político. Y la desinformación actúa como un catalizador que agrava todos esos riesgos.
Existen expresiones comunes relacionadas con el medio ambiente que muchas personas escuchan ya sea de familiares, amigos, políticos u otros, pero que en realidad son falsedades.
Por ejemplo: “El clima siempre ha cambiado”, “El CO₂ no es dañino, es alimento para las plantas”, o “En verano siempre ha hecho este calor”. Son afirmaciones que llevan circulando décadas.
Ferraz recordó que la climatología moderna, desarrollada especialmente desde los años 60 y 70, permite reconstruir el clima del pasado y realizar comparaciones. Los datos evidencian que el calentamiento actual no es natural ni comparable a ciclos previos.
Lo mismo sucede con el Sol: aunque es la fuente principal de energía del planeta, no explica el rápido incremento de temperaturas observado en las últimas décadas. Este argumento forma parte del negacionismo clásico más básico, aunque existen otros tipos.
Con el tiempo, este discurso ha evolucionado y cambiado. Ya no siempre se niega la existencia del cambio climático; a veces se admite pero se ataca todo lo demás.
Aquí entran conceptos como:
Este último resulta especialmente peligroso porque retrasa las acciones contra el cambio climático al presentarse como un discurso moderado y racional.
Los bulos no surgen sin motivo ni son solo consecuencia de la ignorancia.
Ferraz señaló que el negacionismo climático tradicional tiene orígenes claros: grandes petroleras como Shell, Exxon o Total conocían desde los años 70 el impacto negativo de los combustibles fósiles pero optaron por ocultarlo.
Actualmente, discursos más sofisticados provienen de lobbies bien financiados, ‘think tanks’ y grupos ideológicos que buscan frenar la transición ecológica. No es casualidad que muchas campañas de desinformación se centren en generar miedo o desconfianza hacia las energías renovables.
Como ejemplo, Ferraz mencionó Estados Unidos durante la administración Trump, cuando se recortaron fondos, se cerraron departamentos dedicados al clima, se eliminó información climática en sitios oficiales y se presionó a investigadores. Mientras se hablaba de “censura”, la verdadera censura afectaba a la ciencia.
Un bulo no es simplemente una mentira; es una mentira diseñada para difundirse ampliamente. Suelen tener ciertas características:
Las redes sociales contribuyen significativamente; sus algoritmos priorizan contenido que genera mucha interacción y el botón de compartir potencia enormemente su alcance.
Ferraz concluyó su intervención con algunos consejos básicos pero fundamentales para desmontar este tipo de desinformación:
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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