Fuente: Listin diario
Senegal se retiró del campo en señal de protesta por las decisiones arbitrales antes de alzarse con el título.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, calificó el lunes como “inaceptable” que Senegal abandonara el terreno de juego para manifestar su desacuerdo con el arbitraje previo a ganar la Copa Africana de Naciones, en medio de un caos surrealista.
Infantino expresó su desaprobación hacia el cuerpo técnico, los jugadores y algunos seguidores senegaleses por su actitud al término del tiempo reglamentario en la final disputada contra Marruecos, país anfitrión, una situación sorprendente para un partido decisivo a nivel internacional.
“Las imágenes desagradables vistas (el domingo) deben ser rechazadas y no deben repetirse jamás”, escribió el máximo dirigente de la FIFA en Instagram tras presenciar el encuentro en Rabat.
“Confío en que los órganos disciplinarios correspondientes de la CAF (Confederación Africana de Fútbol) adopten las medidas oportunas”, agregó Infantino.
En un comunicado posterior, la CAF también calificó los hechos como inadmisibles y anunció que está analizando todas las grabaciones para remitir el caso a las instancias pertinentes con el fin de aplicar sanciones a los responsables.
Sin embargo, esta vía legal no fue suficiente para la federación marroquí, que respondió a la derrota en su propio torneo —a cuatro años de coorganizar la Copa Mundial de la FIFA 2030— con una demanda poco habitual el lunes.
La federación de Marruecos informó que iniciaría acciones legales con la CAF y la FIFA respecto a los jugadores senegaleses que abandonaron el campo en señal de protesta, lo que ocasionó una pausa de 15 minutos durante un partido que finalmente se definió 1-0 en tiempo extra.
Pape Thiaw, entrenador de Senegal, podría enfrentar duras sanciones por incitar a sus futbolistas a regresar al vestuario tras haberse concedido un penal a Marruecos en tiempo añadido; dicho lanzamiento fue atajado en circunstancias polémicas.
No se ha precisado si la eventual sanción contra Thiaw afectaría solo competiciones africanas futuras o también el Mundial que se jugará este verano boreal en América del Norte. Senegal debutará en esa Copa del Mundo frente a Francia el 16 de junio en el estadio MetLife, cerca de Nueva York, y luego enfrentará a Noruega seis días después.
El equipo y los seguidores senegaleses reaccionaron con indignación cuando se les anuló lo que parecía ser el gol vencedor al iniciarse el tiempo adicional con empate 0-0 debido a una falta señalada por el árbitro.
Minutos más tarde, tras revisión por video, se concedió un penalti a Marruecos al considerar que Brahim Díaz había sido derribado por un defensor senegalés durante un córner.
Esta decisión generó aún más dudas entre quienes consideran que Marruecos recibió arbitrajes favorables en un torneo que sirvió como vitrina para su coorganización del Mundial 2030.
Thiaw impulsó a sus jugadores a abandonar el campo para impedir que Díaz ejecutara el penalti que podría definir al campeón, mientras aficionados senegaleses protagonizaban enfrentamientos con la policía al otro extremo del estadio.
“Abandonar el terreno así es inaceptable y tampoco se puede tolerar ningún tipo de violencia en nuestro deporte. Simplemente no está bien”, señaló Infantino.
“Debemos respetar siempre las decisiones tomadas por los árbitros dentro y fuera del campo; los equipos deben competir según las reglas del juego porque cualquier otra cosa pone en riesgo la esencia misma del fútbol”, añadió el presidente de la FIFA.
El entrenador marroquí Walid Regragui describió posteriormente estos sucesos como una imagen “vergonzosa” del fútbol africano para su observación global.
Una vez reanudado el juego, en un insólito minuto 24 del tiempo añadido, Díaz ejecutó uno de los peores penales vistos en la historia del fútbol.
El delantero del Real Madrid intentó una definición tipo Panenka —en homenaje al jugador checo que usó esta técnica hace 50 años para ganar un título europeo ante Alemania Occidental— pero fue un disparo débil y bajo, detenido sin problemas por el arquero senegalés Édouard Mendy.
La final continuó hasta tiempo extra y Senegal logró la victoria cuatro minutos después gracias al gol de Pape Gueye.
“Mis felicitaciones también para Abdoulaye Fall, presidente de la Asociación de Fútbol de Senegal, y para todos los involucrados en este triunfo”, manifestó Infantino.
“Es responsabilidad también de equipos y jugadores actuar con seriedad y dar un ejemplo positivo para los aficionados presentes y millones que siguen desde todo el mundo”, enfatizó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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