Fuente: Jorge Luis Torres/jorge_luis_torres@listindiario.com
El líder de los Gigantes confesó que nunca se imaginó al mando en la pelota dominicana.
La popular frase “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida” refleja a la perfección la inesperada etapa de Jefry Sierra como dirigente de los Gigantes del Cibao.
Aunque solo logró dos victorias antes de quedar fuera del Todos contra Todos, el hecho de estar al frente del equipo es para él un verdadero milagro.
En la temporada 2023-24, Sierra, que ejercía como coach de banca, optó por alejarse del campo para cumplir funciones administrativas. Esta decisión fue motivada por su deseo de compartir más tiempo con su familia, especialmente con su hija. Al iniciar la campaña actual, reiteró su postura ante la gerencia y “ellos estuvieron de acuerdo”.
No obstante, la sorpresa surgió tras una racha de tres derrotas consecutivas. Alfredo Acebal Rizek, presidente de operaciones de los Gigantes, anunció el despido del entonces dirigente José Leger y del coach de banca Felipe Rojas. La franquicia de San Francisco de Macorís nombró a Sierra como dirigente interino y, pocos días después, lo confirmó para terminar el Round Robin. Kremlin Martínez fue designado en reemplazo de Rojas.
“Esa llamada me tomó completamente desprevenido. Lo último que esperaba era estar dirigiendo, pero alguien con experiencia con los jugadores y conocimiento del terreno debía asumir el compromiso. Estoy muy agradecido con el equipo por esta oportunidad”, declaró Sierra la tarde del viernes, día en que los Gigantes perdieron 7-6 ante los Leones en entradas extras.
El domingo, los Potros quedaron oficialmente eliminados de las semifinales tras caer 8-2 frente a las Águilas, dejando su marca en 2-11.
“Ellos entregaron todo en el campo. Si algo puedo asegurar es que nunca bajaron la cabeza ni mostraron desánimo. Fallaron en detalles, como suele pasar en el béisbol, un juego de pulgadas”, describió el dirigente al analizar el desempeño del equipo en la postemporada invernal.
Sierra manifestó que todavía no ha tomado una decisión sobre su futuro con la organización para las próximas temporadas, dejando ese asunto en manos de Dios y la directiva.
“No puedo decidir por ellos. Dios tiene el control. Lo que sí puedo afirmar es que esta ha sido una experiencia muy bonita que siempre llevaré conmigo”, concluyó.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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