Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@hoy.com.do
Último domingo de enero: Día Mundial para la Concienciación sobre la Lepra
Cada último domingo del mes de enero se recuerda el Día Mundial contra la Lepra, con la finalidad de dar mayor visibilidad a esta enfermedad, que muchas veces se presenta en contextos de pobreza extrema y puede pasar desapercibida.
La lepra es una afección crónica causada por el bacilo Mycobacterium leprae. Esta enfermedad afecta por igual a hombres y mujeres y puede manifestarse en cualquier etapa de la vida. Su periodo de incubación suele oscilar entre tres y cinco años, aunque en algunos casos los síntomas pueden demorarse hasta veinte años en aparecer.
Principalmente, la enfermedad tiene efectos sobre la piel y los nervios. Los primeros indicios suelen ser manchas pálidas en la piel o sensación de entumecimiento en los dedos. Si no se detecta ni trata a tiempo, puede provocar lesiones progresivas y permanentes en la piel, nervios, extremidades y ojos, incluso llegando a causar parálisis y discapacidades irreversibles.
Factores de riesgo
La transmisión ocurre mediante pequeñas gotas expulsadas por nariz y boca. Contrario a lo que se piensa, la lepra tiene baja contagiosidad, que solo sucede al convivir estrechamente con una persona enferma bajo condiciones de hacinamiento, mala alimentación y falta de higiene. Por esta razón, la transmisión suele relacionarse con contextos de pobreza.
El tratamiento
Actualmente, la lepra tiene cura mediante un tratamiento conocido como Multiterapia (MDT), que combina tres medicamentos: dapsona, rifampicina y clofazimina.
Estos fármacos juntos son capaces de eliminar al bacilo causante y curar al paciente. La duración del tratamiento suele estar entre seis y doce meses.
Después de la primera dosis del tratamiento, la enfermedad deja de ser contagiosa ya que elimina el 99,99 % de las bacterias. Generalmente, tras finalizar el tratamiento no hay recaídas.
Estigma social y falta de atención
Aunque se conoce el origen de la enfermedad y existe un tratamiento eficaz, las personas afectadas por lepra y sus familias continúan sufriendo un rechazo considerable y, en muchas ocasiones, enfrentan marginación social, especialmente en países en vías de desarrollo.
En algunos casos, quienes padecen esta enfermedad intentan ocultarla para evitar ser estigmatizados; cuando buscan ayuda suele ser demasiado tarde para prevenir secuelas o contagios. En particular, las mujeres afectadas temen ser rechazadas por sus esposos debido a la enfermedad. Su limitado acceso a recursos económicos las condena con frecuencia a situaciones de pobreza y exclusión.
La Organización Mundial de la Salud considera a la lepra dentro del grupo de Enfermedades Tropicales Desatendidas (ETDs). Estas afecciones afectan a mil millones de personas alrededor del mundo, aproximadamente una sexta parte de la población global. Cada año causan muerte o discapacidad permanente en millones.
Muchas veces estas enfermedades pueden prevenirse o curarse con bajo costo. Sin embargo, el tratamiento no llega a muchos afectados porque carecen de acceso a información, recursos sanitarios y atención médica adecuada. Las mujeres y los niños suelen resultar más vulnerables ante ciertas ETDs y enfrentar mayores obstáculos para obtener diagnóstico y tratamiento oportuno.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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