Fuente: La Jornada
Washington. “Vamos a iniciar ahora un ataque terrestre contra los cárteles. Ellos tienen el control de México”, afirmó anoche el presidente estadounidense, Donald Trump, durante una entrevista con Fox News. Horas antes, al ser cuestionado por The New York Times sobre si existen límites a su poder global, respondió: “sí, hay uno. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Eso es lo único que puede detenerme (…) No necesito el derecho internacional”.
Trump insistió en Fox News que “bloqueamos el 97 por ciento de las drogas que entraban por mar” y reiteró que las drogas “están causando la muerte de 250 mil personas en nuestro país cada año, es devastador”, sin ofrecer pruebas que respalden sus declaraciones.
Desde septiembre pasado, Estados Unidos lleva a cabo una campaña militar en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental, en la cual al menos 115 personas han sido ejecutadas extrajudicialmente en bombardeos contra embarcaciones acusadas, sin evidencia, de transportar drogas.
El presidente elogió la labor del ejército durante el reciente ataque contra Venezuela y destacó que solo dos soldados resultaron heridos. “No perdimos ni un solo soldado”, presumió el mandatario estadounidense.
Reiteró que Estados Unidos tomó control de la industria petrolera venezolana y adelantó que las principales compañías estadounidenses del sector invertirán aproximadamente 100 mil millones de dólares para reconstruir esa rama en la república bolivariana.
Trump, quien ha afirmado merecer el Premio Nobel de la Paz, mencionó que la próxima semana recibirá en Washington a María Corina Machado, quien sí obtuvo dicho reconocimiento.
“Bueno, sería un gran honor, yo puse fin a ocho guerras”, comentó acerca de la intención de Machado de compartir con él su galardón.
En su diálogo con The New York Times, el empresario calificó las normas del orden internacional surgido después de la Segunda Guerra Mundial como “cargas innecesarias para una superpotencia”. Sin embargo, rechazó la idea de que los dirigentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin respectivamente, puedan emplear una lógica similar para perjudicar a Estados Unidos.
Negó haber establecido, con la intervención militar estadounidense en Caracas, un precedente que permita a Pekín o Moscú justificar un eventual intento chino sobre Taiwán o uno ruso sobre Ucrania. Explicó que su percepción sobre la amenaza representada por la Venezuela del presidente secuestrado Nicolás Maduro difiere mucho de la visión de Xi respecto a Taiwán.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario