Fuente: Listin diario
Un tributo a Eugenia de Chikoff, la mujer que revolucionó la enseñanza de los buenos modales
Más que un simple manual de etiqueta, esta publicación rinde homenaje a Eugenia de Chikoff, quien convirtió la enseñanza de los buenos modales en una experiencia cercana, asertiva y profundamente humana.
Durante su reciente estadía en República Dominicana, que incluyó una reunión especial en la redacción de Listín Diario, el experto en protocolo y comunicación Luis Arroyo Pérez narró al equipo de Sociales la historia personal y profesional que inspiró su libro “La mesa está servida. Buenos modales en la mesa”, ahora en su segunda edición.
Se trata de un relato que une vocación, aprendizaje y memoria, y que reivindica la figura de una figura clave para la cultura social latinoamericana: la condesa Eugenia de Chikoff.
Luis Arroyo Pérez nació en Buenos Aires, Argentina, y tiene nacionalidad paraguaya. Su formación académica es extensa y sólida: estudió Historia Universal, se desempeña como periodista, es licenciado en Relaciones Públicas y magíster en Relaciones Internacionales y Diplomacia. Además, se especializó en Protocolo, Comunicación e Imagen Corporativa en la Universidad de A Coruña, España. También dirige la Escuela de Etiqueta y es miembro correspondiente de la Academia Internacional de Protocolo.
Sin embargo, más allá de sus credenciales académicas, hubo un momento crucial que definió su trayectoria. Sucedió en 2011, casi por casualidad, cuando entró a una librería en Asunción, Paraguay.
“No sabía quién era ella. Recién me había graduado de Relaciones Públicas tras estudiar Relaciones Internacionales”, recuerda. Ese día halló el libro Cultura Social, firmado por Eugenia de Chikoff, y su curiosidad hizo el resto.
Luis comenzó a investigar sobre ella primero por internet y luego viendo los pocos videos disponibles en YouTube en ese entonces. “No existía tanta tecnología como hoy, pero encontré sus videos y quedé impactado por su modo de explicar la etiqueta con naturalidad y humor”, comenta.
Este hallazgo pronto se convirtió en aprendizaje directo. El Día de Reyes de 2011 empezó clases privadas con la condesa Eugenia de Chikoff. Durante todo ese año mantuvieron encuentros personales donde trataron con detalle escenarios sociales, la mesa y el sentido profundo de la cortesía.
“Era una enseñanza individual. Abordábamos absolutamente todo: la mesa, los gestos, los contextos sociales. Tomé muchísimos apuntes”, rememora.
De esas notas surgió la idea de escribir un libro. “Pensé: tengo que plasmar esto; no puede quedarse solo para mí”, afirma. Así comenzó a darle forma a “La mesa está servida. Buenos modales en la mesa”, publicado originalmente en 2013 en Buenos Aires y actualmente disponible en formato digital vía Amazon.
El texto está diseñado como una guía accesible especialmente para jóvenes y personas comunes, alejándose intencionalmente del enfoque elitista sobre etiqueta.
“Es un libro para gente común, para quienes no consumen caviar ni tienen por qué hacerlo, pero desean saber cómo comportarse, mostrar cortesía y entender cómo desenvolverse socialmente”, explica.
Una característica particular del libro es que no presenta bibliografía tradicional. La razón es clara: “Son las experiencias vividas durante un año completo de curso personal con ella. Transcribí sus enseñanzas tal cual las recibí en cada encuentro. Eugenia me enseñó que no existen dos etiquetas iguales”.
Más que un manual, el libro se concibe como un homenaje. “Esta obra es un tributo a la condesa Eugenia de Chikoff pero también a una época que deberíamos valorar nuevamente”, sostiene Luis con convicción.
Eugenia de Chikoff fue una aristócrata experta en modales reconocida por su inteligencia, educación refinada y un sentido del humor poco común dentro del protocolo. Heredó el legado paterno y supo renovarlo no solo desde su escuela sino también mediante los medios de comunicación.
“Añadió humor al personaje del aristócrata sofisticado que enseña comportamiento social”, señala Arroyo Pérez.
Durante más de dos décadas fue una presencia habitual en importantes programas televisivos y revistas argentinas destacadas. Su apellido quedó vinculado a la enseñanza de buenos modales.
Celebrada por su singular enfoque al protocolo, Eugenia transformó la transmisión social de costumbres en una experiencia cercana, accesible y educativa pese a que su vida personal estuvo marcada por decisiones complejas.
Para Luis Arroyo Pérez, “La mesa está servida” representa sobre todo un agradecimiento explícito por lo aprendido, por el tiempo compartido y por haber sido discípulo directo de una mujer irrepetible.
Un libro que recuerda que la etiqueta no es rigidez sino respeto; no es apariencia sino consideración hacia el otro; y que cuando se enseña con inteligencia y humor puede convertirse en un legado vigente.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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