Fuente: El Nuevo Día
Nueva York – El ex presidente venezolano Nicolás Maduro se presentará por primera vez este lunes ante un tribunal estadounidense para responder a los cargos de narcoterrorismo que el gobierno de Trump utilizó como fundamento para su arresto y traslado a Nueva York.
Se prevé que Maduro y su esposa comparezcan al mediodía frente a un juez en un trámite breve pero obligatorio, que probablemente marcará el inicio de una extensa batalla legal para determinar si puede ser juzgado en Estados Unidos.
Ambos serán trasladados desde una prisión en Brooklyn hasta un tribunal en Manhattan, ubicado cerca del lugar donde el expresidente Donald Trump fue condenado en 2024 por falsificar registros comerciales.
Como acusado en el sistema judicial estadounidense, Maduro gozará de los mismos derechos que cualquier otro acusado, entre ellos el derecho a ser juzgado por un jurado compuesto por ciudadanos comunes de Nueva York. Sin embargo, su caso será casi – aunque no completamente – singular.
Se espera que la defensa de Maduro cuestione la legalidad de su captura, alegando que goza de inmunidad como jefe de Estado soberano.
Manuel Noriega, el exlíder panameño, utilizó con éxito esta misma defensa tras ser capturado en una invasión militar similar en 1990. No obstante, Estados Unidos no reconoce a Maduro como jefe legítimo de Venezuela, especialmente tras una reñida reelección en 2024.
La nueva presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, ha exigido a EE.UU. la devolución de Maduro, quien siempre ha negado cualquier vínculo con el narcotráfico; sin embargo, en un mensaje publicado el domingo por la noche en redes sociales adoptó un tono más conciliador e invitó a colaborar con Trump y mantener “relaciones respetuosas” con Estados Unidos.
Antes de su arresto, Maduro y sus aliados sostenían que la hostilidad estadounidense respondía al deseo de controlar los ricos recursos petroleros y minerales de Venezuela.
La detención de Maduro y su esposa se llevó a cabo el sábado mediante una operación militar que tuvo lugar en su residencia ubicada dentro de una base militar. Trump afirmó que EE.UU. asumiría temporalmente el control de Venezuela, pero el secretario de Estado Marco Rubio aclaró el domingo que no gobernaría día a día más allá de mantener una “cuarentena petrolera existente.”
El domingo, Trump insinuó su intención de ampliar aún más la influencia estadounidense en América Latina.
Desde el Air Force One calificó al presidente colombiano Gustavo Petro como “un hombre enfermo al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos. Y eso no continuará por mucho tiempo.”
Asimismo, exigió a Rodríguez proporcionar “acceso total” a Venezuela o enfrentar las consecuencias correspondientes.
Una acusación formal de 25 páginas divulgada el sábado señala a Maduro y otros individuos por colaborar con cárteles de drogas para facilitar el envío de miles de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos. Podrían enfrentar cadena perpetua si son condenados.
Hasta el domingo no estaba claro si Maduro había contratado ya a un abogado estadounidense.
Él y su esposa Cilia Flores han sido objeto de sanciones estadounidenses durante años, lo cual prohíbe que cualquier ciudadano estadounidense reciba dinero directamente de ellos sin autorización previa del Departamento del Tesoro.
Aunque la acusación indica que funcionarios venezolanos trabajaron directamente con la organización del Tren de Aragua, una evaluación elaborada en abril por los servicios de inteligencia estadounidenses —basada en aportes de 18 agencias— no halló coordinación entre dicho grupo criminal y el gobierno venezolano.
Maduro, su esposa y su hijo —que permanece libre— están acusados junto con el ministro del Interior y Justicia venezolano, un exministro del mismo despacho y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, supuesto líder del Tren de Aragua quien enfrenta cargos penales en otro caso y sigue sin ser detenido.
Entre otras imputaciones, la orden judicial acusa a Maduro y su esposa de ordenar secuestros, agresiones físicas y asesinatos contra personas que les debían dinero relacionado con el narcotráfico o que perjudicaban sus operaciones ilegales. Esto incluiría el asesinato de un capo local del narcotráfico en Caracas según consta en la acusación.
La esposa de Maduro también está acusada de haber recibido cientos de miles de dólares en sobornos en 2007 para concertar un encuentro entre “un narcotraficante a gran escala” y el director de la Oficina Nacional Antidrogas venezolana; dicho encuentro habría generado sobornos mensuales posteriores, parte de los cuales fueron destinados a ella, según la acusación.
___
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








Agregar Comentario