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Recordando a Ada Balcácer

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Ada Balcácer subrayó y valoró que "de la gran, excelente y suprema Celeste Woss y Gil, quien fue mi maestra, no existe una monografía.

Fuente: Hoy Digital

Ada Balcácer subrayó y valoró que “de la gran, excelente y suprema Celeste Woss y Gil, quien fue mi maestra, no existe una monografía. Ahora tengo la responsabilidad de que esa monografía se publique”. La historia se repite…

Quizás sean innumerables quienes han escrito sobre Ada Balcácer, sus compromisos y su creación “real maravillosa”, que supera las mil obras y merece ese término, comúnmente reservado a la literatura. A pesar de esta magnitud, le ocurrió algo similar a lo que pasó con Celeste Woss y Gil, aunque en otro contexto.

Sentimos una profunda tristeza por su partida definitiva y, sin restar importancia a un reconocimiento amplio e intenso, creemos que su obra y personalidad merecían un reconocimiento más continental. Por supuesto, esta aspiración no definía a Ada Balcácer, que solo deseaba dar y hacer, crear y crecer sin repetirse jamás. Ella lo consiguió.

No podemos permanecer en silencio ante esta pérdida, y recordamos que por primera vez lloramos al contemplar una pintura… Esa era de Ada Balcácer.

Nuestras palabras serán breves e incompletas. Entre tantas hazañas de una maestra tanto en la enseñanza como en el genio creador, sus compromisos incluyen, además del amor maternal, la militancia, la organización y la participación de mujeres en la manufactura. En el arte, nos enfocamos principalmente en la pintura: es este último aspecto el que evocamos.

Sabemos que en la entrega profesional de Ada Balcácer se sucedieron diversas series y etapas, todas muy valiosas desde sus inicios hasta sus últimos años en Miami; prácticamente todas han sido comentadas antes y después de su partida…

Nos centraremos únicamente en la Luz: simbólicamente representa a Ada en el arte dominicano pero, salvo algunas excepciones, recordaremos ese tema en el contexto real de su maestría pictórica.

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La Luz en la pintura de Ada Balcácer

Ada Balcácer representa ese fenómeno esencial de la Creación en su pintura, siguiendo un recorrido desde la representación real-imaginaria hasta el puro acto pictórico con toques, vibraciones e impactos donde el contorno desaparece.

No teme nombrar al sol (incluso con mayúscula), transmitiendo un mundo vibrante e inasible en su totalidad y sucesión de gestos pictóricos. Los ritmos y movimientos cromáticos pueden prescindir de la forma pero siempre evocan la naturaleza y el clima tropical dominicano.

Lo visible y lo sensible se fusionan. Ella expresa sus variaciones íntimas y estremecimientos, comunicando una vitalidad radiante: el espectador puede experimentar una especie de vértigo si prolonga su mirada sobre esos “espasmos” pictóricos.

El ojo de Ada traduce los efectos luminosos, se identifica con la luz —“lalu” en criollo según ella— otorgándole una curiosa dimensión temporal que fluye; además relaciona los colores con una atmósfera geográficamente definida. Su libertad habitual le permite capturar tanto la luz como la ausencia de luz de otros lugares, reflejando así escenarios oscuros presentes en Miami.

Ahora bien, si todas esas acciones pertenecen a la emoción, el extraordinario oficio de Ada Balcácer y su dominio técnico manifestado desde temprano le permiten fijar estados emocionales en pinturas con iluminación introspectiva e impecable ejecución. Todos los críticos coinciden en destacar la prominencia constante de la luz en su obra.

Un compromiso

El compromiso de Ada Balcácer ha sido múltiple y constante tanto ideológica como estilísticamente; contenido y forma. A lo largo de sus periodos y secuencias, priorizando luz, color, trazo, espacio y materiales que se conjugan en composiciones poderosas y vibrantes sin importar su tamaño mediante un expresionismo fantástico contundente o el lirismo sublime. En esta última categoría plasmó flora tropical que según las obras oscila entre figuración y abstracción.

Como otros prejuicios superados por ella, abolió el frecuente menosprecio hacia las flores en pintura moderna. Su obra “Espacio Transparente”, con plexiglás integrado transparente, es una pieza cumbre. Afirmamos que botones, pétalos y tallos vibran en un estallido tonal lleno de texturas variadas y veladuras sutiles. Este homenaje a la flora eleva el reconocimiento a su inspiración, búsqueda y oficio.

Ada Balcácer inconfundible

Sus figuras irradian mito, misterio y misticismo; su realidad imaginaria está abierta a mutaciones constantes. Aunque alcanza cierta extrañeza bacálica mantiene intacto su caudal radiante.

Desde la abstracción fusiona universo interior con atmósfera tropical; juega el agua con el aire mientras aves del paraíso y pequeños pájaros zumbadores vibran. En definitiva, esa distancia respecto a la realidad nos regresa imágenes fantásticas y maravillosas.

Ada escribió que la pintura es “caligrafía luminosa sobre planos de expresión y color”. Redactó además un “Manifiesto de Ensayos de luz tropical” que se convierte visualmente en un “Manifiesto de Luz”, sublimación real-fantástica como si el sol mismo habitara el lienzo.

Observamos entonces que además del plexiglás incluye otros relieves; tampoco deja de sorprendernos cómo mira diferentes horizontes -un elevado en Santo Domingo o Miami- transformándolos juguetonamente. Allí brilla un guiño e incluso humor… para luego retornar a su adorada luz tropical. De nuevo el ojo de Ada es “Ojo del Sol”, luz y calor convertidos en color.

Coda

Ada Balcácer destaca dentro de la pintura dominicana, caribeña, latinoamericana y universal principalmente por sus compromisos personales, sociales y nacionales. Su vasta obra merece ser conocida plenamente etapa por etapa como testimonio deslumbrante. Hubo una Ada Balcácer única e irrepetible; ni siquiera “los compañeros artistas” –como ella misma los denominaba– pueden comparársele ayer, hoy ni probablemente mañana. Un libro más allá del compendio o recopilación con su historia es una necesidad urgente; una meta esperanzadora para celebrar sus aportes al arte mundial dentro del mundo y para el mundo. Aunque debió recibirlo en vida nunca es tarde para hacerlo.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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