Fuente: Listin diario
“Me llamó alrededor de las 10:30 de la noche y me dijo ‘mami, me invitaron a la fiesta de Rubby Pérez’, y yo le respondí ‘wow, mi niña, mi amor, disfrútala, vive tu fiesta, pero ya sabes, con mucho respeto y responsabilidad'”, rememoró la madre.
Creativa, especial y disciplinada son algunos de los atributos que perduran al recordar a Stephanie Avendaño Patricio, hija de Ramona Patricio, quien perdió la vida en el colapso de la discoteca Jet Set la madrugada del 8 de abril.
Lo que debía ser la celebración posterior a su vigésimo tercer cumpleaños en la tradicional fiesta de los lunes con su artista favorito, Rubby Pérez, terminó siendo la última llamada entre esta madre e hija.
“Me llamó alrededor de las 10:30 de la noche y me dijo ‘mami, me invitaron a la fiesta de Rubby Pérez’, y yo le respondí ‘wow, mi niña, mi amor, disfrútala, vive tu fiesta, pero ya sabes, con mucho respeto y responsabilidad'”, recordó la madre.
Stephanie se trasladó a Santo Domingo en 2019 desde La Romana para estudiar Negocios Internacionales en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), donde ya había completado el pensum y estaba lista para graduarse en junio pasado.
Desde hace tres años trabajaba en el Banco Popular en el área de inducción, encargándose de orientar a los nuevos empleados e impartiendo cursos.
“Trabajó tres años en el Banco Popular; últimamente estaba en inducción y dictaba cursos. Pero mi hija era especial”, comentó.
Por naturaleza creativa, le apasionaba pintar y la música; además bailaba ballet en su ciudad natal La Romana desde los cuatro años.
“Mi hija era muy alegre, dinámica y sobre todo disciplinada. Amaba la música y el baile; desde pequeña bailaba ballet allá en La Romana. Le gustaba pintar; tenía ese talento, esa luz, porque mi hija era una luz auténtica”, expresó Ramona.
Esta madre siente orgullo porque a sus 23 años Stephanie ya había cursado su carrera universitaria y “nunca me defraudó”.
Aunque perderla ha transformado su vida radicalmente, Stephane representa un recuerdo vivo para ella. Ramona está segura de que su hija se encuentra en un lugar especial.
“Sé que está en un sitio especial y lo siento así porque ella estaba preparada. La última vez que fue a La Romana me dijo ‘mami estoy preparándome para Semana Santa; ese fin de semana vendré y iremos a misa’. Estaba feliz”, manifestó.
La familia recibió la triste noticia tras una llamada desde Alemania a Gabriel del Rosario Patricio, hermano de Stephanie, alertando sobre el desplome del techo de la discoteca en Santo Domingo.
De inmediato Gabriel acudió con su madre y a la 1:45 de la madrugada partieron desde Villa Pereyra con Duarte, en La Romana, rumbo a Santo Domingo para conocer lo ocurrido.
Aunque nunca perdieron la esperanza de que su hermana saliera con vida entre los escombros, a las 10:30 de la noche del día siguiente recibieron el peor anuncio: Stephanie y su amiga Darlenys Batista Mejía habían fallecido.
“Al día siguiente a las 10:30 p.m., un bombero me dijo ‘ahí va tu hermana junto con su amiga’”, contó Gabriel.
El accidente en Jet Set ocurrió a las 12:44 de la madrugada del martes 8 de abril, dejando un saldo de 236 muertos y cerca de 180 heridos, según el informe del ministerio público incluido en la acusación formal contra Antonio y Maribel Espaillat, dueños y administradores del local.
El colapso sucedió mientras el merenguero Rubby Pérez —también fallecido— interpretaba “De color de rosa” durante uno de los tradicionales lunes bailables del emblemático centro nocturno.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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