Fuente: Agencia EFE
Madrid (EFE).- Pelo por doquier. Es momento de adoptar la estética ‘furry’, una textura que aporta calidez y que esta temporada se luce tanto en el interior como en el exterior de abrigos y cazadoras, además de extenderse a bolsos, guantes, zapatos e incluso sandalias.
Los bolsos realizados con pelo de borrego, llama, conejo o el llamado ‘yeti’, caracterizado por su pelo largo y rizado similar al famoso personaje de ‘La guerra de las galaxias’, han invadido las calles; una tendencia que promete ser más que un simple capricho pasajero.
Este estilo es el elegido por la firma italiana Rue Madam, que ofrece acabados efecto borrego en múltiples colores que encajan con cualquier conjunto. Son diseños sencillos, sin pretensiones, y fácilmente combinables para cualquier momento del día.
Fendi se entrega al uso del pelo de visón y cordero en sus abrigos y bolsos, considerados por la marca “símbolos de lujo y tradición” durante la temporada invernal.
Entre sus propuestas destacan abrigos confeccionados en lana de pelo largo con estampados animales en degradado blanco y negro, inspirados en los archivos de Silvia Venturini Fendi.
La oferta italiana no se limita a la línea femenina; también incluye la masculina con el bolso Siesta, un diseño ajustable gracias a botones que permiten ampliarlo hasta usarlo como bolsa de viaje, presentado esta temporada en piel de cordero estampada con efecto zorro en tonos marrón y negro.
Zadig&Voltaire presenta un chaquetón corto con estampado atigrado combinado con jeans y camiseta, una opción cómoda y versátil que amplía las posibilidades de uso.
Las opciones en prendas abrigadas son variadas. A Silvia Tcherassi, diseñadora colombiana, le gusta jugar con el pelo creando flores mediante discretos hilos dorados sobre un abrigo camel cruzado, que añade un toque extra de elegancia gracias a un cordón rematado con detalle dorado.
Lejos de parecer un elemento anticuado típico en prendas heredadas de generaciones mayores, Valentino incorpora un añadido de pelo en cuello y puños de sus abrigos de lana para aportar sofisticación.
Roberto Cavalli también opta por este detalle en un abrigo largo con cuello ancho en pico y pelo tipo yeti; una prenda cómoda y desmontable pensada para los días menos fríos.
En sintonía, Chloé aplica esta estética en bombers híbridas de cuero ribeteadas completamente con pelo de borrego, una combinación casual apta para todas las edades.
Los pantalones festivos suman también este delicado complemento: Valentino propone piezas de encaje terminadas con un sutil borde de pelo en los tobillos.
Para pies, Ferragamo apuesta por bailarinas y chanclas que combinan comodidad y estilo; desde la firma italiana explican que arriesgan vistiendo los pies descalzos en invierno mediante un diseño clásico tipo dedo decorado con pelo sobre las tiras que sujetan el pie.
Mango traslada esta cálida estética ‘furry’ a complementos como bufandas largas ajustadas al cuello que realzan tanto piezas festivas como conjuntos informales, aportando volumen y movimiento a un tejido tradicionalmente reservado para ocasiones especiales.
A pesar del cambio climático, durante las jornadas más frías se agradece llevar gorro; el modelo ruso siberiano hecho de pelo que cubre orejas y frente es uno de los favoritos: aunque voluminoso resulta atractivo y ofrece gran calidez.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.







