Fuente: Pablo Mateo/pablo_mateo@listindiario.com
Acceso limitado al trasplante renal en República Dominicana: un desafío pendiente
Aunque el trasplante de riñón representa una verdadera posibilidad de recuperar autonomía, productividad y calidad de vida, únicamente un pequeño porcentaje de pacientes en diálisis accede a esta opción anualmente en nuestro país — aproximadamente el **2 % del total de pacientes en diálisis logró trasplante recientemente — lo que pone en evidencia las grandes desigualdades que persisten en el acceso.
El trasplante renal trasciende la técnica quirúrgica: es una de las manifestaciones más complejas y profundas de la medicina contemporánea, un puente entre la ciencia y la esperanza, así como un reto para cualquier sistema sanitario serio.
En República Dominicana, donde miles de personas conviven con enfermedad renal crónica y muchos dependen de la diálisis para mantenerse con vida, comprender esta complejidad resulta urgente y fundamental.
Desigualdades en el acceso
La insuficiencia renal terminal cambia radicalmente la existencia de quien la padece. La dependencia de la diálisis no solo reduce la calidad de vida, sino que supone una pesada carga física y económica para muchas familias.
A pesar de que el trasplante renal brinda una oportunidad real para recuperar bienestar, autonomía y productividad, solo una pequeña fracción de los pacientes en diálisis logra acceder a este tratamiento cada año en nuestro país — alrededor del **2 % del total ha sido trasplantado recientemente — lo cual demuestra que siguen existiendo importantes barreras para acceder a él.
Impulsar los programas existentes
De acuerdo con datos oficiales, más de 215 dominicanos han mejorado sus condiciones de vida en los últimos cuatro años gracias al trasplante renal, con cobertura del Seguro Familiar de Salud (SFS) tanto en los regímenes contributivo como subsidiado, además del respaldo de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL).
No obstante, miles de pacientes continúan esperando su oportunidad para ser trasplantados, lo que nos invita a reflexionar sobre la urgencia de fortalecer los programas de donación y trasplante.
Un proceso multidisciplinario
Este procedimiento es minucioso. Desde la evaluación detallada del donante y receptor hasta la intervención quirúrgica — donde cada punto tiene implicaciones fisiológicas — y el manejo postoperatorio con fármacos inmunosupresores, cada fase requiere un equipo médico altamente especializado, tecnología adecuada y seguimiento constante. La ciencia no puede devolver la vida sin ese trabajo coordinado entre múltiples expertos.
Necesidad de mayor concienciación
Además, la donación de órganos continúa siendo una pieza clave y aún insuficiente en República Dominicana. A pesar de algunos avances — el número total de donaciones, incluyendo las provenientes de donantes fallecidos, ha disminuido en años recientes — es indispensable promover más intensamente la cultura de donación mediante educación y sensibilización ciudadana para cerrar la brecha entre quienes necesitan un órgano y quienes están dispuestos a donarlo.
Un acto generoso que salva vidas
Pero detrás de cada cifra hay una persona. Un trasplante exitoso significa años ganados, oportunidades recuperadas y familias fortalecidas. El donante — vivo o fallecido — convierte su generosidad en un obsequio que va más allá: una vida extendida, un futuro reconstruido.
El trasplante renal no solo es ciencia; es humanidad puesta en acción. Mientras haya pacientes esperando en lista, nuestra responsabilidad ética y profesional debe ser continuar luchando por brindarles vida.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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