Fuente: Listin diario
Avión disfrazado de civil participó en ataque contra barco con presunto cargamento de drogas
El 2 de septiembre se empleó un avión pintado para parecer una aeronave civil en un ataque, marcando el inicio de una serie de operaciones militares mortales de Estados Unidos contra embarcaciones que supuestamente transportaban drogas.
El ejército estadounidense utilizó este avión en un ataque frente a la costa venezolana el pasado otoño; la apariencia civil del aparato parece contradecir las normas del Pentágono sobre la guerra.
Este avión, integrante de una flota secreta dedicada a labores de vigilancia, llevaba municiones instaladas dentro del fuselaje en lugar de en la parte inferior, lo que genera cuestionamientos sobre hasta qué punto la operación fue encubierta violando protocolos militares.
Dos fuentes anónimas familiarizadas con el asunto confirmaron al The New York Times el lunes los detalles sobre la apariencia del avión, revelados por primera vez ese día.
Kingsley Wilson, portavoz del Pentágono, expresó en un comunicado que “el ejército de Estados Unidos utiliza diversas aeronaves estándar y no estándar según los requerimientos de cada misión”.
Estos nuevos datos emergen en medio de la campaña militar impulsada por la administración Trump contra Venezuela, que comenzó con el despliegue de recursos en América Latina y ataques a barcos vinculados al narcotráfico, causando al menos 115 muertes, y culminó recientemente con una operación sorpresa que capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa, trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos federales por tráfico de drogas.
Preocupado por estas acciones, el Senado estadounidense se prepara para votar esta semana una resolución que prohibiría futuras operaciones militares en Venezuela sin aprobación legislativa.
Trump intenta frenar resolución sobre poderes militares
El presidente Donald Trump ha manifestado su descontento ante la posible pérdida de autoridad sobre los poderes militares y ha contactado directamente a varios senadores republicanos que apoyaron avanzar con la resolución junto a demócratas. La votación final está prevista para el miércoles.
John Thune, líder de la mayoría en el Senado, describió a Trump como “muy animado” tras conversar antes del voto reciente y comentó: “Estaba muy, muy emocionado”. Él mismo no apoyó la resolución.
Para justificar los ataques desde septiembre, la administración Trump sostiene que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles narcotraficantes regionales y que quienes operan las embarcaciones son combatientes ilegales.
Normas militares estadounidenses prohíben hacerse pasar por civiles
Las leyes militares de EE.UU. prohíben que personal militar finja ser civil durante combates, práctica legalmente denominada “perfidia”.
El manual del Departamento de Defensa, con más de mil páginas, señala expresamente que “simular ser civil para atacar” constituye perfidia. Además, un manual de la Fuerza Aérea indica que esta conducta está prohibida porque induce a que el adversario no tome las precauciones necesarias.
Según el manual naval, “atacar fuerzas enemigas haciéndose pasar por civiles pone en riesgo a todos los civiles”, y los marinos deben actuar dentro del honor militar, evitando recurrir a la perfidia.
Wilson afirmó que cada aeronave pasa un “riguroso proceso de adquisición para asegurar cumplimiento con leyes nacionales, políticas departamentales y estándares internacionales aplicables, incluyendo las leyes del conflicto armado”.
El avión civilizado participó en ataque inicial y generó controversia política
Ese avión camuflado como civil fue empleado el 2 de septiembre en un ataque inicial que dio paso a una campaña prolongada y letal contra barcos presuntamente dedicados al narcotráfico, con implicaciones políticas para la administración Trump.
El secretario de Defensa Pete Hegseth y otros altos funcionarios han sido citados por el Congreso para responder a interrogantes sobre estas acciones, especialmente respecto al ataque secundario que terminó con la vida de dos sobrevivientes aferrados a los restos del barco atacado inicialmente.
Expertos legales consideran que este ataque secundario pudo violar las leyes de guerra al atacar náufragos. Legisladores han solicitado al Pentágono divulgar videos sin editar del operativo; sin embargo, Hegseth ha negado esta petición.
En una reunión ministerial el 1 de diciembre, Hegseth afirmó haber visto en vivo el primer ataque pero señaló haberse retirado antes del segundo.
Senadores revisan justificación legal para derrocar a Maduro
El martes pasado, en una sesión clasificada, senadores tuvieron acceso a una opinión legal inédita elaborada por la Casa Blanca sobre el uso militar para derrocar a Maduro. Se trató de un documento detallado que explica la justificación oficial del gobierno Trump.
Al salir del encuentro en el Capitolio, Rand Paul, senador republicano por Kentucky conocido por su oposición a intervenciones militares extranjeras, declaró que ninguna justificación legal debería mantenerse oculta.
“Los argumentos legales y constitucionales deberían ser públicos; es lamentable mantenerlos secretos porque no son muy sólidos”, señaló.
Peter Welch, senador demócrata por Vermont, expresó su desconfianza sobre la legalidad de esta operación en Venezuela y especialmente respecto a los planes presidenciales para “gobernar” ese país sudamericano. Marco Rubio indicó que dicho control implicaría hacer cumplir una cuarentena sobre petroleros sancionados relacionados con Venezuela mientras EE.UU. asume control sobre su petróleo.
Welch añadió: “Existe una duda continua sobre si es legal usar al ejército para llevar a alguien ante la justicia”, calificando a Maduro como “un tipo realmente malo”.
Sobre la justificación legal se abordó la acción militar pero no se mencionó “la realidad actual donde el presidente dice que estaremos allí durante años y gobernamos Venezuela”, concluyó Welch.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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