Actualidad

Un nuevo comienzo para Venezuela

2026 01 941053268.png
El conflicto nunca fue estrictamente militar, ni su resolución dependía de los equilibrios mantenidos durante la Guerra Fría.

Fuente: Federico A. Jovine Rijo/federico_a_jovine_rijo@listindiario.com

¿Dónde comenzar? Todo sucedió de manera vertiginosa, caótica e inesperada. En resumen, un auténtico blietz [krieg] típico. Si “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, entonces, lo ocurrido en Caracas la madrugada del domingo fue simplemente el resultado de decisiones tomadas en Washington hace tiempo.

El conflicto nunca fue estrictamente militar, ni su resolución dependía de los equilibrios mantenidos durante la Guerra Fría. La raíz del problema fue política, no desde la perspectiva interna venezolana, sino considerando las posibles consecuencias en la política estadounidense y las dudas que una solución directa mediante fuerza armada podría suscitar dentro del trumpismo.

Ministerio de Obras Publicas

Tras el agotamiento de todas las opciones diplomáticas coercitivas y cerrada la posibilidad voluntaria de que Maduro abandonara el poder —ofrecida a finales de diciembre— se activó el mecanismo de “Resolución Absoluta”.

Si bajarse del tigre es más complicado que subirse a él, la gran incógnita era qué hacer después del “Día D”. Según un análisis costo-beneficio, una operación militar al estilo de “Causa Justa” (1989) o “Libertad Iraquí” (2003) era la última alternativa viable. No porque existiera un temor real a la resistencia armada o al rechazo internacional (algo insignificante), sino porque hoy en día una baja militar estadounidense en terreno pesa más en redes sociales y opinión pública que en el plan estratégico… y Trump, maestro en comunicación, lo comprende bien.

Por eso, cada comunicado sobre acciones realizadas desde septiembre ha enfatizado cuidadosamente que no hubo bajas ni heridos; el liderazgo debe proyectar una imagen impecable e infalible.

Con el despliegue militar iniciado en el Caribe, cada nuevo eslabón para cercar a Maduro representó una oportunidad que el régimen desaprovechó para alcanzar una salida negociada, dejando a Trump sin otra alternativa que recurrir a la fuerza militar para desbloquear la situación, evitar desgaste y cortar el nudo gordiano tal como Alejandro demostró que sólo puede hacerse: con un golpe certero.

Ahora toca reparar lo poco dañado. El régimen sigue intacto, aunque debilitado… o mejor dicho, advertido. La dictadura nunca fue solo madurista ni individual; siempre fue colectiva y chavista. La realpolitik domina y poco importa si hubo traición, negociación, cobardía o precisión militar; lo importante ahora es gestionar la transición… sea lo que sea que ello implique.

El edificio del derecho internacional ha quedado destruido; los principios de Westfalia y Viena han sido derribados; el orden post Yalta/Potsdam ha estallado. La Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense es clara, quizás demasiado. Las zonas de influencia se reafirman… y cada imperio conservará la suya. En definitiva, Venezuela es secundario; lo fundamental es el precedente creado, pues impactará y afectará a todos… sin excepción.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER