Fuente: Listin diario
El Puente Juan Pablo Duarte: un emblema vial que enfrenta graves daños
Antes de que las fracturas y hundimientos alertaran a los usuarios cotidianos, el Puente Juan Pablo Duarte fue un punto clave en el desarrollo vial de la República Dominicana.
Su construcción tuvo lugar en 1955 durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, con la finalidad de unir la zona occidental de la ciudad con la oriental.
Para realizar dicha obra, se procedió al traslado de los habitantes que vivían en Villa Duarte.
“Para dar paso a la edificación, movieron a las personas que residían en Villa Duarte, conocida entonces como Pajarito, hacia la parte occidental, formando lo que ahora es el barrio Guachupita”, explicó René Gil, vecino del área.
Durante un recorrido, Agustín Medrano, historiador y profesor, señaló que “en sus inicios, Trujillo nombró el puente en honor a su hijo, Rhadamés Trujillo Martínez, siguiendo la práctica de asignar a las infraestructuras los nombres de sus familiares”.
En ese momento, la obra fue oportuna porque el primer puente sobre el río Ozama, construido en 1890, estaba gravemente dañado tras el paso del ciclón San Zenón en 1930.
Este puente también ha sido testigo de hechos históricos. Francisco Cruz, transeúnte del sector, relató que en 1965 fue escenario de un conflicto importante: “Allí se enfrentaron tropas estadounidenses y el pueblo que se había levantado en revolución”.
Deterioros severos
Actualmente, esta vía esencial que conecta el Distrito Nacional con Santo Domingo Este presenta un estado crítico. Bienvenido Fernández, vendedor ambulante, indica que la intervención de las autoridades ha sido casi nula: “Fue un simple ‘allante’.
Mira cómo está destruida la columna… colocaron luces abajo y se las robaron. El mantenimiento ha sido mínimo; todo se está cayendo”.
Un recorrido realizado por este medio evidenció hundimientos en varios segmentos, grietas en el asfalto y desprendimientos en las paredes.
Además, la acumulación de desechos y ropa indica que personas en situación de calle utilizan el espacio como refugio. La estructura también muestra señales de vandalismo con numerosos grafitis.
Inquietud entre los ciudadanos
Los conductores temen posibles accidentes, especialmente cuando llueve debido a los desniveles. “A veces hacen arreglos superficiales, pero no estructurales, que es lo que realmente necesita”, afirmó Francisco Cruz.
Un ciudadano que prefirió mantener el anonimato aseguró que empleados de Obras Públicas han hecho inspecciones sin concretar reparaciones: “Vienen, toman fotos y no regresan nunca más”.
Frente a la falta de soluciones, crece el sentimiento de abandono entre los usuarios: “Nosotros elegimos a quienes están a cargo de esto. Dios nos ayude”.
Hasta ahora no se ha anunciado un plan público oficial para llevar a cabo una intervención estructural del puente.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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