Fuente: Hoy Digital
El desastre en el Jet Set dejó una marca imborrable en numerosas familias. Entre las personas afectadas estaban Patricia Acosta y su hermana Jessica Acosta López, dos mujeres que no solo compartían vínculos familiares, sino también sueños y proyectos truncados por la tragedia.
“Para mí ha sido un golpe muy fuerte porque, desde mi perspectiva como periodista y comunicadora, he visto que este tema ha recibido una gran indiferencia”, rememora Danylsa Vargas, amiga íntima de Patricia.
Vargas comentó al diario Hoy Digital que Patricia dejó dos hijos adolescentes, de 16 y 11 años, mientras que Jessica dejó una niña de apenas 8 años.
“A su madre le escribo a veces, y ambos están destrozados; el mayor creo que aún no tiene 16 años. Su hermana dejó una niña que hoy tiene entre 8 o 9 años”, cuenta Vargas, haciendo énfasis en el vacío que la tragedia provocó en estas familias.
La relación de amistad entre Danylsa y Patricia se formó en su juventud y perduró con el tiempo.
“Era una amiga de toda la vida… tal vez no estábamos siempre juntas, pero la comunicación nunca se perdió y siempre nos cuidábamos mutuamente. Así era Patricia”, comparte con nostalgia.
Con lágrimas en el rostro, recordó cómo cada 25 de diciembre, día del cumpleaños de Patricia, renovaban su amistad con llamadas y mensajes.
“Siempre para esa fecha ella empezaba a llamarme porque Patricia era una apasionada de la salsa”, rememora Vargas, resaltando la alegría que caracterizaba a su amiga.
Sin embargo, no solo diciembre trae recuerdos; San Valentín también se ha vuelto una fecha dolorosa para Vargas, ya que la ausencia de Patricia le recuerda que el amor y la amistad pueden ser interrumpidos por la tragedia.
“Son días que deberían celebrarse, pero ahora se sienten como heridas abiertas”, confiesa.
El dolor se agrava al comparar la falta de movilización en torno al caso Jet Set con otras tragedias recientes.
“Yo hacía una comparación porque no hemos logrado movilizarnos para exigir justicia por el caso Jet Set como sí ocurrió hace unas semanas con el caso Senasa”, denuncia Vargas.
La periodista sostiene que recordar a las víctimas debe impulsar a actuar. “Desde mi punto de vista, esta tragedia no debe repetirse porque si eso pasa, ninguno tendremos voz para reclamar después”, afirma con determinación.
La cifra de víctimas, 236 personas, refleja la magnitud del desastre.
“Quienes fueron víctimas allí podrían serlo otra vez si seguimos cruzados de brazos”, advierte, haciendo un llamado a la sociedad para evitar la indiferencia.
La historia de Patricia y Jessica representa también la realidad de muchas familias que aún claman por justicia.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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