Fuente: Associated Press/associated_press@proceso.com.mx
PRESENCIA DE AGENTES DE INMIGRACIÓN GENERA TENSIÓN EN HOSPITAL DE MINNEAPOLIS TRAS CASO DE INMIGRANTE HERIDO
MINNEAPOLIS (AP).- Desde el momento en que funcionarios federales de inmigración llevaron a un inmigrante mexicano con fracturas en el rostro y cráneo a un hospital de Minneapolis, las enfermeras de cuidados intensivos desconfiaron de su versión.
Según documentos judiciales presentados por los abogados que gestionan su liberación, los agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aseguraron inicialmente que Alberto Castañeda Mondragón intentó escapar estando esposado y “se golpeó intencionalmente la cabeza contra una pared de ladrillos”.
Sin embargo, tres enfermeras involucradas en su atención señalaron que el personal del Centro Médico del Condado de Hennepin concluyó que esa explicación no justificaba las múltiples fracturas ni el sangrado cerebral del hombre de 31 años.
“Fue absurdo, aunque no había nada para reírse”, expresó una enfermera que habló bajo condición de anonimato por restricciones laborales. “Es imposible que esta persona se haya estrellado contra una pared”.
Este relato del ICE ejemplifica la creciente tensión entre agentes migratorios y trabajadores sanitarios en hospitales de Minneapolis. El personal del centro médico reporta que los agentes han detenido a pacientes sin respetar protocolos hospitalarios y permanecen junto a ellos durante varios días. Además, rondan las instalaciones presionando para verificar la ciudadanía.
Desde el inicio de la Operación Metro Surge, la ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump en Minnesota, la presencia del ICE se ha vuelto habitual en el hospital, lo que llevó a la administración a implementar nuevos procedimientos para orientar al personal sobre cómo interactuar con ellos. Algunos empleados denuncian sentirse intimidados hasta evitar encontrarse con agentes y usar comunicaciones cifradas ante temores de vigilancia electrónica.
Operativos similares se han llevado a cabo en ciudades como Los Ángeles y Chicago, donde críticos señalan tácticas excesivamente duras. No hay datos claros sobre cuántos detenidos han requerido atención hospitalaria.
AP entrevistó a un médico y cinco enfermeras del hospital Ciudad Ho Chi Minh que prefirieron el anonimato para abordar el caso de Castañeda Mondragón y las condiciones internas. También consultó a un médico externo que manifestó que sus heridas no corresponden a una caída accidental ni a un impacto contra una pared.
La versión inicial del ICE sobre sus heridas cambió durante la estancia con los agentes federales. Un agente informó al personal médico que Castañeda Mondragón “fue golpeado repetidamente” tras ser arrestado el 8 de enero cerca de un centro comercial en St. Paul, según documentos judiciales y testimonios hospitalarios. Su captura ocurrió un día después del primer tiroteo fatal protagonizado por agentes migratorios en Minneapolis.
El conflicto escaló cuando ICE insistió en mantener esposado por los tobillos al paciente a la cama, originando un enfrentamiento con el equipo médico, según registros judiciales y fuentes internas.
En ese momento, Castañeda Mondragón estaba tan confundido que desconocía el año actual y cómo se había lesionado, comentó una enfermera. Los agentes consideraron que trataba de escapar tras levantarse y caminar unos pasos.
“Tratábamos de explicarles que esa conducta es típica en personas con trauma cerebral: impulsiva”, añadió la enfermera. “No pensábamos que intentara huir”.
Seguridad intervino acompañado por el director ejecutivo y abogado del hospital; juntos evaluaron cómo manejar la situación con ICE en una reunión dentro del consultorio médico, relató una enfermera.
“Al final se acordó que una auxiliar acompañaría al paciente para evitar su fuga”, afirmó la enfermera. “Poco después aceptaron retirar las esposas”.
El Departamento de Seguridad Nacional, responsable del ICE, no respondió múltiples solicitudes para comentar sobre las heridas de Castañeda Mondragón. Un agente evitó referirse al tema en documentos judiciales, señalando únicamente que durante su ingreso a un centro de detención se constató que “tenía una lesión en la cabeza que requería atención médica urgente”.
Gregorio Castañeda Mondragón indicó que su hermano mayor es originario de Veracruz, México, trabajaba como techador y tiene una hija de 10 años a quien ayuda económicamente desde su pueblo natal.
De acuerdo con sus abogados, Alberto ingresó a Estados Unidos en 2022 con documentación migratoria válida. Registros estatales muestran que fundó Castañeda Construction en 2023, ubicada en St. Paul.
No parece tener antecedentes penales. Sus defensores argumentan ante tribunales que fue víctima de discriminación racial durante el operativo y solo tras su arresto se detectó su permanencia irregular por exceder la visa vigente.
“Era un hispanohablante de piel morena en un área elegida arbitrariamente por agentes migratorios”, escribieron sus abogados solicitando su libertad bajo custodia federal.
HORAS DESPUÉS DEL ARRESTO, INMIGRANTE PRESENTA OCHO FRACTURAS EN EL CRÁNEO
Tras ser arrestado, Castañeda Mondragón fue llevado primero a un centro de procesamiento cercano a Minneapolis donde firmó una orden de arresto emitida por un agente del ICE, no por un juez migratorio, según documentos judiciales.
Unas cuatro horas después fue trasladado a urgencias en Edina debido a hinchazón y moretones alrededor del ojo derecho además de sangrado visible. Una tomografía computarizada mostró al menos ocho fracturas craneales y hemorragias potencialmente mortales en cinco áreas cerebrales distintas, conforme a documentos legales; luego fue llevado al hospital Ciudad Ho Chi Minh.
En ese momento estaba alerta y verbalizaba que había sido “arrastrado y maltratado por agentes federales”, pero rápidamente empeoró su estado clínico, indican los registros judiciales.
Una semana más tarde, el expediente fechado el 16 de enero reportaba su estado como mínimamente reactivo y comunicativo, desorientado y fuertemente sedado.
AP compartió detalles sobre sus lesiones con la Dra. Lindsey C. Thomas, patóloga forense certificada con más de 30 años ejerciendo en Minnesota, quien coincidió con el diagnóstico hospitalario.
“Estoy bastante segura de que nadie puede sufrir estas lesiones graves al golpearse contra una pared”, señaló Thomas; aclaró necesitar ver las tomografías para confirmar con certeza científica.
“Casi parece innecesario ser médico para concluir que no es posible presentar fracturas craneales tanto laterales como frontales por chocar contra una pared”, agregó.
Empleados relataron que oficiales del ICE han ingresado con detenidos gravemente lesionados permaneciendo junto a ellos durante días seguidos; esta represión ha generado inquietud entre trabajadores quienes también reportan agentes rondando las instalaciones solicitando pruebas ciudadanas a pacientes y personal sanitario.
El personal manifestó sentirse incómodo ante oficiales armados poco confiables y aparentemente sin capacitación adecuada para entornos hospitalarios.
Las enfermeras declararon sentirse intimidadas por la presencia constante del ICE en la unidad de cuidados intensivos e incluso evitar ciertas áreas comunes para minimizar encuentros con los agentes; mencionaron usar aplicaciones cifradas para proteger sus comunicaciones frente a posibles monitoreos gubernamentales.
El hospital recordó a sus empleados que oficiales del ICE no pueden acceder ni obtener información protegida sin orden judicial válida.
“Los pacientes bajo custodia federal son antes que todo pacientes”, indicó un boletín oficial acerca de nuevas políticas internas; además establecen prohibición del uso de grilletes o ataduras salvo estricta necesidad médica.
“Tenemos normas propias pero el personal del ICE no siempre las respeta porque son funcionarios federales, lo cual genera conflictos”, afirmó un médico bajo reserva debido a limitaciones para hablar públicamente.
La vocera Alisa Harris declaró que los agentes “no han ingresado buscando personas dentro del hospital”.
Más de dos semanas tras su arresto, un juez federal ordenó liberar a Castañeda Mondragón bajo custodia inmigratoria.
“Nos reconforta esta orden judicial porque confirma que el Estado de Derecho aplica para todas las personas sin excepción alguna incluyendo agentes federales”, comentó Jeanette Boerner directora regional encargada del caso.
Para sorpresa del equipo médico, Castañeda Mondragón fue dado de alta el martes; portavoz hospitalaria declinó ofrecer detalles adicionales.
Documentos recientes del Departamento de Justicia confirman que ya no está detenido; fiscalía no respondió consultas sobre sus lesiones.
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Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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