Fuente: Listin diario
Durante más de dos horas, el reconocido conferencista especializado en motivación para el desarrollo personal, logró captar la atención del público con sus relatos y mensajes. Logró arrancar risas a muchos, pero también provocó lágrimas.
Anoche, el Teatro Nacional Eduardo Brito se llenó con cientos de asistentes que acudieron para escuchar a Daniel Habif, conferencista y orador motivacional que este año llegó a República Dominicana con su gira ‘Ascender’.
El evento comenzó con la interpretación de una guitarra eléctrica, seguida por un piano. Al subir al escenario, Habif solicitó la máxima atención posible para que la audiencia estuviera concentrada.
La charla fue una invitación a mirar hacia nuestro interior, reconocer las personas que nos rodean, identificar las heridas, sanarlas, levantarse, aprender a observarse sin juzgarse y, sobre todo, transformarse.
“Aprende a observarte sin juzgarte… no todo lo que ves de ti te va a agradar, pero no estás aquí para gustarte, sino para transformarte. Eso que ves deformado en el espejo puede cambiar, pero primero debes soportar la mirada al reflejo; es decir: esto es lo que soy”, expresó Habif en referencia a la transformación.
Durante más de dos horas, el conferencista conocido por fomentar el desarrollo personal mantuvo cautivo al público con sus mensajes y relatos. Sacó sonrisas a varios y también hizo llorar a otros.
“Cambiar implica hablarte con sinceridad, aunque duela. La verdad duele, pero nutre. Rodéate de verdad, no de halagos. Hoy en día la gente no quiere amigos, quiere porristas… Quien te ama te dice la verdad porque te respeta”, fue otro poderoso mensaje compartido por Habif.
El autor de títulos como “Inquebrantables” y “Ruge” aconsejó a los asistentes ser cuidadosos con las personas que permiten entrar en su vida y “guardar el calor para quienes realmente lo merecen”.
Consciente de que algunos juzgan sin conocer su historia ni las experiencias vividas que dan sustento a sus consejos, Daniel Habif también compartió un breve repaso de su vida: perdió su negocio, enfrentó durante años una grave enfermedad llamada “enfermedad de Lyme” tras una picadura de garrapata y luego luchó contra un cáncer de próstata. Incluso confesó que estuvo al borde del suicidio, pero que su esposa —con quien lleva 24 años casado— lo salvó.
En su tercera visita al país, Habif se adueñó del escenario y sus cambios de tono hicieron dudar a más de uno sobre si realmente fue tartamudo como él mismo asegura.
A medida que avanzaba la charla, el orador pasó por diferentes etapas y cuando llegó al tema de la “curación” explicó que este estado no solo implica sanar físicamente, sino que “el daño sufrido ya no controle nuestra existencia”.
Destacó que todas las personas enfrentarán tormentas y momentos difíciles y expresó su deseo de que esa noche sirviera como apoyo para quienes ya están atravesando esas fases o las esperan pronto.
“Curarte es el arte de aprender a convivir con tus heridas”, según Habif, esas marcas nos recuerdan que pese a todo decidimos seguir adelante y no rendirnos: “Son un recordatorio de que llegaré al final de mi vida roto por fuera, pero íntegro por dentro”.
La clausura de la conferencia estuvo marcada por una dinámica para reconectar con nuestro yo del pasado. A través de ella, Daniel Habif invitó al público a cerrar los ojos y visualizar la habitación donde crecieron para encontrar a ese niño interior, hablarle y pedirle perdón además de agradecerle.
Al concluir el evento, Habif subió al escenario junto a su esposa Anyha Ruiz y le dedicó emotivas palabras de amor y gratitud por acompañarlo en sus peores y mejores momentos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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