Fuente: Listin diario
Edad, sexo biológico y genética, factores clave en la producción de anticuerpos durante la respuesta inmune
La edad, el sexo biológico y la herencia genética resultan ser los elementos que más impactan en la generación de anticuerpos durante una reacción inmunitaria, descubrimiento que podría facilitar la creación de tratamientos y vacunas “más personalizados para cada individuo”.
Un grupo de investigadores del Instituto Pasteur, el CNRS y el Colegio de Francia afirmó haber logrado “una mejor comprensión del papel” que juegan los factores que influyen en la respuesta inmunitaria —denominada ‘humoral’—, según un estudio publicado este lunes en la revista Nature Immunology.
El CNRS indicó mediante un comunicado que “los científicos de estas instituciones demostraron que, frente a un mismo virus, las personas producen anticuerpos dirigidos a distintas partes del mismo, y lograron identificar los principales factores que explican esta variabilidad”.
La investigación examinó el ‘viroma’ (el conjunto de virus presentes en nuestro organismo) en 1,000 individuos saludables y concluyó que la respuesta de nuestros anticuerpos está determinada por la edad —el factor con mayor influencia al modificar más de la mitad del repertorio de anticuerpos—, el sexo biológico —pues hombres y mujeres atacan diferentes objetivos dentro de un mismo virus— y la genética —mutaciones específicas en nuestro ADN—.
Para llevar a cabo el estudio se utilizó una técnica innovadora de secuenciación, lo que permitió evaluar, en muestras de plasma sanguíneo, los anticuerpos dirigidos contra más de 90,000 fragmentos proteicos virales responsables de múltiples infecciones (gripe, enfermedades respiratorias, gastroenteritis, herpes, entre otras).
Etienne Patin, director de investigación del CNRS en el Instituto Pasteur, destacó: “La fortaleza de esta investigación radica en haber cuantificado exhaustivamente el repertorio de anticuerpos. Pudimos determinar con precisión hacia qué parte de las proteínas virales se dirigen los anticuerpos de cada persona”.
Al enfrentarse a un mismo virus, ciertos anticuerpos aumentan con la edad mientras otros disminuyen.
En el caso de la gripe (H1N1 y H3N2), los anticuerpos en jóvenes atacan la región variable de la proteína (hemaglutinina), mientras que en personas mayores se dirigen a una zona más estable conocida como ‘tallo’.
Otro hallazgo relevante fue la diversidad geográfica. Al incluir una muestra africana, se observó que ante el virus Epstein-Barr (EBV), las personas de esta región reconocen proteínas diferentes debido a una mayor exposición a cepas específicas.
Lluis Quintana-Murci, profesor del Colegio de Francia e Instituto Pasteur, resaltó: “Estos resultados enfatizan la importancia de ampliar las investigaciones a poblaciones poco representadas, como las regiones tropicales, donde hay mayor exposición a enfermedades infecciosas”.
Para Quintana-Murci, los descubrimientos también revelan “cómo los anticuerpos se orientan hacia áreas particulares del mismo virus, lo cual podría orientar el diseño de vacunas y tratamientos”.
Los autores subrayaron la relevancia del estudio dado que hasta ahora las investigaciones en este ámbito se habían enfocado principalmente en pocos virus analizados individualmente.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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