Salud

¿Ejercer un cargo o desempeñar una función?

9083502311.png
Los cambios de liderazgo no deben afectar el respeto hacia el personal de las instituciones tanto públicas como privadas.

Fuente: Listin diario

Los cambios de liderazgo no deben afectar el respeto hacia el personal de las instituciones tanto públicas como privadas. Un empleado sólo es separado de su cargo cuando incurre en una falta grave que perjudique a la organización y a la dignidad humana.

Las cesantías que ocurren cada vez que un nuevo directivo asume la responsabilidad en alguna entidad estatal son vistas con desaprobación por la sociedad, y yo también comparto esa opinión.

Sin embargo, hay un aspecto al que a menudo no le prestamos la debida atención y que, desde mi perspectiva, resulta fundamental: distinguir si antes del despido se ha definido quién realmente ocupa un cargo y quién simplemente lo desempeña.

No es un secreto que, históricamente, dentro de las instituciones gubernamentales existen personas que únicamente reciben un sueldo sin contribuir significativamente. Si son esos los que son removidos, seguramente todos lo aceptaremos sin problema.

TRA Podcast Studios

Pero es realmente doloroso cuando se priva del sustento a trabajadores que se esfuerzan, conocen bien su área y siempre dan más allá de lo esperado… todo para colocar en su lugar a alguien que, en ocasiones, carece de los conocimientos necesarios para ese puesto.

Cada individuo tiene sus motivos y formas de actuar. Lo cuestionable es despedir a personas con experiencia, compromiso y responsabilidad laboral para favorecer a quienes quizá solo ocuparán un asiento sin aportar realmente. Esta situación es el pan de cada día en nuestro país.

Lo lamentable es que esta práctica tan perjudicial se ha normalizado tanto que, desde la llegada de un nuevo funcionario, comienzan los nervios, la incertidumbre y las noches sin dormir. Esto significa que quienes pierden su empleo no sólo sufren esa pérdida económica, sino que también su salud mental se ve afectada gravemente.

A consecuencia de estos despidos, aumentan los casos de depresión, ansiedad, ataques de pánico y otros males que preferimos no mencionar.

Observando la situación actual en el país respecto a este tema, decidí visitar la ciudad fabulosa para conocer cómo manejan allí el ámbito laboral, especialmente cuando hay cambios en la dirección.

Para mi sorpresa, allí lo esencial es contar con las competencias necesarias incluso para preparar un buen café. Ignoran totalmente el factor político, las creencias religiosas, las relaciones personales y cualquier otro elemento que no contribuya al desempeño profesional.

Los cargos se obtienen por mérito y rendimiento laboral, no por tener una cara agradable o por vínculos con partidos políticos. Mientras cumplas bien tus funciones, no tienes nada que temer.

Sin importar los cambios en los mandos, el personal de las instituciones públicas y privadas recibe respeto. Un colaborador sólo es removido si comete una falta grave que dañe a la institución y a la dignidad humana.

Nunca debe ser por capricho o favoritismo. Por eso volví a mi realidad con la esperanza de que algún día en nuestra República Dominicana se reconozca la importancia de ejercer un cargo adecuadamente y no sólo ocuparlo.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

Sobre el Autor

TRA Noticias

TRA Noticias

info@teleradioamerica.com
Calle Leonor Feltz #33 Esquina Dolores Rodríguez Objio
809-539-8080

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

TRA Digital

GRATIS
VER