Fuente: Listin diario
Azua y Santo Domingo registraron la mayor cantidad de casos, seguidos por el Distrito Nacional y San Cristóbal.
En enero de 2026, las infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) aumentaron un 47% según la vigilancia centinela del Ministerio de Salud Pública, ejecutada por la Dirección General de Epidemiología, siendo los más vulnerables los niños menores de cuatro años y los adultos mayores de 60.
La mayoría de los casos se concentraron en las provincias de Azua y Santo Domingo, con el Distrito Nacional y San Cristóbal en segundo lugar.
Los reportes oficiales señalan que en enero no hubo fallecimientos por IRAG, pero sí se detectó un aumento en casos sospechosos, con 69 frente a 47 en enero de 2025, lo que representa un crecimiento del 47%, sin evidencia de mayor gravedad según el informe.
Durante la semana epidemiológica 4, correspondiente a la última semana de enero, se reportaron 15 casos sospechosos comparados con 9 del mismo periodo del año anterior, indicando un aumento moderado.
Azua lideró con 31 casos, seguida por Santo Domingo con 13; el Distrito Nacional y San Cristóbal reportaron 5 casos cada uno.
El informe epidemiológico resalta que esta distribución coincide con las provincias de mayor densidad poblacional, movilidad y demanda hospitalaria, mientras que la mayoría de las demás provincias presentan cifras bajas o nulas, reflejando una circulación limitada o menor exposición a agentes respiratorios severos.
Los casos se concentran en los extremos etarios: un pico entre niños de 1 a 4 años y otro en adultos mayores de 60 años; predominando el sexo masculino en la infancia y femenino en la tercera edad, mientras que en edades intermedias la incidencia es baja.
Según las autoridades, este patrón corresponde a una mayor vulnerabilidad biológica y presencia de comorbilidades típicas en infecciones respiratorias agudas graves.
Respecto a la letalidad, no se reportan muertes por IRAG en 2026, manteniéndose una tasa acumulada del 0 %, comparado con tres defunciones notificadas en el mismo período de 2025, que representaron una letalidad del 6.4 %.
El informe destaca que este comportamiento sugiere una detección más temprana, derivación oportuna y manejo clínico adecuado de los casos graves.
En cuanto a virus respiratorios circulantes, el boletín correspondiente a la semana epidemiológica 4 señala la persistencia del virus sincitial respiratorio y la influenza, aunque indica un descenso progresivo en la actividad viral al inicio del año.
Sobre caracterización genética, informa que no se ha detectado circulación del subclado K de influenza A (H3N2) en el país; pese a esto, se mantiene y fortalece la vigilancia virológica para identificar variantes emergentes temprano, reconociendo que la ausencia de detección no implica ausencia de riesgo.
El Ministerio de Salud Pública ha reforzado la vigilancia virológica ampliando el muestreo, asegurando notificaciones inmediatas y monitoreando diariamente la ocupación hospitalaria.
También activó rutas rápidas para referencia de casos pediátricos graves y garantizó la disponibilidad de insumos críticos.
Asimismo, impulsa campañas de vacunación contra la influenza para grupos vulnerables y refuerza intervenciones comunitarias para mejorar la higiene respiratoria, disminuir el hacinamiento y promover consultas oportunas.
Sin embargo, reconoce desafíos estructurales como la baja disponibilidad de Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN/UCI) y brechas en acceso territorial, lo que reafirma la necesidad de estrategias sostenidas e intersectoriales para controlar la morbilidad durante una temporada respiratoria más activa y prolongada.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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