Fuente: Cadena 3 Argentina
WASHINGTON — Los republicanos en la Cámara de Representantes están impulsando un proyecto legislativo que impondría estrictos requisitos para comprobar la ciudadanía antes de las elecciones de medio término. Aunque esta iniciativa cuenta con el respaldo mayoritario republicano, enfrenta importantes obstáculos en el Senado.
Denominada Safeguard American Voter Eligibility o SAVE America Act, la propuesta exigiría a los ciudadanos estadounidenses presentar una prueba de nacionalidad al momento de registrarse para votar. Entre los documentos aceptados estarían un pasaporte vigente o un certificado de nacimiento, junto con una identificación con foto, ya requerida en algunos estados.
Los defensores de esta ley sostienen que es una acción necesaria para evitar fraudes electorales. En contraste, quienes se oponen, principalmente demócratas, advierten que esta medida podría dificultar el acceso al voto para millones de ciudadanos. La legislación federal actual obliga a ser ciudadano para votar, pero no exige demostrarlo mediante documentación. Especialistas han señalado que el fraude electoral es sumamente infrecuente y que menos del 10% de los estadounidenses poseen pasaportes vigentes.
Durante una audiencia en el comité, el representante Bryan Steil, republicano por Wisconsin, defendió la iniciativa señalando: “Algunos colegas dirán que esto es supresión del voto o una versión moderna de las normas segregacionistas”. Sin embargo, aclaró que esas afirmaciones carecen de fundamento y resaltó la importancia de fortalecer las leyes contra el voto de inmigrantes sin ciudadanía. “La ley actual no es lo suficientemente estricta”, remarcó.
En tanto, el representante Jim McGovern, demócrata por Massachusetts, criticó la medida argumentando que “los republicanos impulsan la SAVE America Act porque quieren reducir el número de votantes estadounidenses. Así de simple”.
Este proyecto representa una repetición de un intento similar realizado el año pasado, que contó con cierto apoyo demócrata pero fue rechazado en el Senado. La nueva versión endurece los requisitos y establece un procedimiento para que quienes hayan cambiado su nombre, especialmente tras casarse, presenten documentación que valide su identidad.
Asimismo, se exigiría a los estados compartir la información electoral con el Departamento de Seguridad Nacional para verificar la ciudadanía, lo cual ha generado inquietudes sobre la privacidad de los votantes.
De aprobarse en ambas cámaras del Congreso, la ley podría entrar en vigor inmediatamente; sin embargo, sus críticos advierten que su implementación justo antes de las elecciones primarias podría resultar confusa y complicada. Más de 20 millones de ciudadanos en edad electoral no poseen actualmente un documento accesible que pruebe su ciudadanía, y casi la mitad de los estadounidenses no tienen pasaporte.
La senadora Lisa Murkowski, republicana por Alaska, señaló que establecer nuevos requisitos en este momento podría perjudicar la integridad del proceso electoral debido a que los funcionarios encargados carecerían de recursos adecuados para cumplir con las nuevas normativas.
En el Senado, la situación es incierta: aunque los republicanos tienen mayoría, parece insuficiente el apoyo necesario para superar las normas contra la obstrucción que demandan 60 votos para avanzar con la legislación. Algunos senadores como Mike Lee, de Utah, estudian tácticas para evitar ese umbral y facilitar así el debate sobre este proyecto.
La discusión sobre la SAVE America Act sigue dividiendo a los legisladores, centrándose especialmente en cómo estas medidas influirán en el acceso al voto durante un momento crucial para el país.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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