Fuente: Agence France-Presse/agence_france_presse@eleconomista.com.mx
Washington. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostiene diálogos confidenciales con el nieto de Raúl Castro, en medio de la creciente presión de Estados Unidos hacia Cuba, informó ayer miércoles el sitio web Axios, citando a tres fuentes sin identificar.
El presidente Donald Trump ha afirmado públicamente que considera a Cuba una “nación en quiebra” y ha instado a La Habana a alcanzar un acuerdo con Washington. No obstante, ha rechazado la posibilidad de una operación destinada a derrocar al gobierno de Miguel Díaz-Canel.
De acuerdo con Axios, Rubio, quien nació en Estados Unidos de padres cubanos, ha llevado a cabo estas conversaciones con Raúl Guillermo Rodríguez Castro sin la participación oficial del gobierno.
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años y apodado “El Cangrejo”, fue jefe de seguridad personal durante el mandato de su abuelo Raúl Castro y continúa como su guardaespaldas y mano derecha, apareciendo frecuentemente en público junto al mandatario cubano enfermo. Además, es el miembro de la familia Castro encargado de supervisar el extenso imperio empresarial militar cubano.
“No las llamaría ‘negociaciones’, sino ‘conversaciones’ sobre el futuro”, señaló a Axios un alto funcionario del gobierno Trump.
A pesar de no tener un cargo oficial, Raúl Castro permanece como la máxima autoridad en Cuba, mientras que su sucesor Miguel Díaz-Canel ha sido considerado por expertos en Cuba y funcionarios estadounidenses como una figura decorativa sin poder real para iniciar negociaciones con Estados Unidos.
En algunas ocasiones, decisiones tomadas por Díaz-Canel han sido revocadas por integrantes de la familia Castro, según reveló al periódico Nuevo Herald una fuente informada que pidió anonimato para hablar del tema.
A comienzos de febrero, Trump afirmó que Estados Unidos mantenía conversaciones con Cuba “al más alto nivel”, pero las autoridades estadounidenses se mantienen reservadas y no ofrecen detalles sobre el contenido o los interlocutores.
El Departamento de Estado y la embajada cubana en Washington declinaron comentar sobre la información publicada por Axios.
En enero pasado, Washington impuso un embargo petrolero contra la isla luego del éxito logrado al interceptar las exportaciones de crudo venezolano, lo que aceleró una negociación con Caracas.
Cuba denunció esta acción y de inmediato manifestó disposición para negociar.
Ayer, la portavoz de la Casa Blanca afirmó que lo mejor para Cuba sería implementar cambios significativos pronto, aunque no solicitó una renovación en el liderazgo del Gobierno.
“Es un régimen en decadencia. Su país está colapsando y por eso creemos que lo mejor para ellos es hacer cambios drásticos muy pronto”, indicó a periodistas Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca.
Estados Unidos quiere ver democracias prósperas y florecientes en todo el mundo, especialmente en el hemisferio occidental, pero añadió que no comentará sobre posibles medidas futuras para alcanzar ese objetivo.
Marco Rubio ha señalado que impulsa reformas económicas en Cuba como un primer paso que las autoridades isleñas podrían adoptar para reducir la presión ejercida por Washington.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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