Fuente: Hoy Digital
El ritmo diario suele caracterizarse por la escasez de tiempo y la necesidad de improvisar en la cocina. A pesar de ello, especialistas en gastronomía y nutrición coinciden en que contar con ciertos alimentos básicos en la despensa y el refrigerador facilita la elaboración de platos rápidos, nutritivos y versátiles.
De acuerdo con Cristhian Barone, coach de entrenamiento y nutrición, existen ocho alimentos fundamentales que actúan como comodines en cualquier menú: huevos, arroz, pasta, legumbres, verduras frescas, pollo, pan y queso. Con estos ingredientes se pueden preparar desde desayunos simples hasta almuerzos completos y cenas improvisadas sin tener que hacer grandes compras ni seguir recetas complejas.
Los huevos se consideran uno de los ingredientes más multifacéticos. Permiten preparar tortillas, revueltos, ensaladas y complementar otros platos; además, aportan proteínas de alta calidad que proporcionan saciedad. Por otro lado, el arroz y la pasta son bases fáciles de combinar con carnes, vegetales o salsas, resultando opciones abundantes y accesibles.
Las legumbres —como habichuelas, lentejas o garbanzos— ofrecen proteína vegetal y fibra, ideales para guisos, cremas o ensaladas. En cuanto al pollo, es una fuente proteica versátil que puede cocinarse al horno, guisado, a la plancha o desmenuzado para ensaladas.
Las verduras frescas añaden color, sabor y nutrientes; además pueden ser protagonistas en sopas, ensaladas o acompañamientos. Para finalizar, el pan y el queso funcionan como complementos perfectos para desayunos rápidos, meriendas o cenas ligeras, ya sea en forma de sándwiches, tostadas o gratinados.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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