Fuente: EL MUNDO
Málaga “Si sufría bullying, no era durante las clases”: el caso de Ángeles en Benalmádena busca explicaciones
“Ángela, tus amigos del Mariana Pineda siempre te recordarán”, se lee en una cartulina rosa con letras manuscritas colocada en la entrada del Instituto de Enseñanza Secundaria IES Benalmádena (Málaga), donde estudiaba la joven de 14 años que este sábado se quitó la vida en Benalmádena. Sus padres denunciaron que la chica era víctima de acoso, y desde la Junta de Andalucía señalan la posibilidad de que haya sido un caso de ciberacoso.
Rodeado por flores de vivos colores y con las banderas de Andalucía, España y la Unión Europea izadas a media asta como muestra de duelo, el mensaje está firmado por una treintena de compañeros del anterior colegio donde estudió la menor, quienes han querido rendirle así un homenaje.
Dentro del instituto, sus actuales compañeros guardaron un minuto de silencio en memoria de la adolescente, a quien describen como una chica tímida y amable que siempre estaba acompañada por sus amigas.
Los padres de la menor, que el sábado por la tarde denunciaron su desaparición tras no regresar a casa, contrataron a la Policía Local y aseguraron que la niña recibía tratamiento psicológico porque desde hace tiempo presuntamente sufría acoso.
Debido a la gravedad del hecho, la Policía Nacional asumió el caso y mantiene abierta una investigación para esclarecer si Ángela estaba siendo acosada y, en ese caso, quiénes eran los responsables.
La noticia sobre el fallecimiento prematuro de Ángela se difundió rápidamente y, dada la cercanía temporal con el caso de Sandra Peña, una niña sevillana, todas las miradas se enfocaron en el centro educativo donde cursaba tercero de ESO.
En el instituto, aunque hay cinco protocolos abiertos por acoso escolar, ninguno está vinculado con la adolescente fallecida. Sus compañeros sostienen desde el primer momento que Ángela era una alumna querida y sin problemas en clase, donde incluso ejercía como delegada.
Muchos compañeros se sienten señalados. “Nos sentimos acosados y con miedo”, explicó a EL MUNDO una amiga cercana. “Se han difundido muchas mentiras y ahora piensan que nosotros le hicimos daño, pero eso no es cierto”, añadió.
Este martes, algunos alumnos prefirieron no salir al patio durante el recreo para evitar preguntas de otros estudiantes del centro. Una compañera de Ángela tuvo que ser atendida de urgencias tras sufrir una crisis de ansiedad provocada por amenazas de muerte recibidas en redes sociales, provenientes de personas ajenas al entorno escolar que la culpaban del fallecimiento.
La Junta de Andalucía sugirió este martes que la menor malagueña pudo haber sido víctima de un tipo de ciberacoso; es decir, intimidación mediante redes sociales y no necesariamente dentro del instituto, como adelantó EL MUNDO.
La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo, indicó que aún es pronto para sacar conclusiones dado que están pendientes los resultados del informe de inspección educativa. Sin embargo, recordó que “no teníamos constancia de denuncia familiar acerca de una posible situación de acoso en el centro” donde estudiaba Ángela.
Los agentes policiales incautaron el móvil y la tablet que usaba la joven con el fin de analizarlos minuciosamente. La intención es revisar mensajes, chats y conversaciones en los que participaba así como sus perfiles en redes sociales.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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