Fuente: Hoy Digital
Colaboración entre la industria harinera y autoridades sanitarias elimina sustancias nocivas en productos derivados del pan
Gracias a una coordinación entre la industria de la harina y las entidades sanitarias, se ha conseguido eliminar el uso de elementos perjudiciales para la salud en la producción de pan y otros productos relacionados. Los representantes de la Unión de Medianos y Pequeños Industriales de la Harina (Umpih) señalaron que los controles implementados han mejorado la seguridad alimentaria y elevado los estándares del sector.
Destacaron que este progreso se ha logrado mediante un programa de monitoreo constante llevado a cabo junto a la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y la Dirección General de Aduanas (DGA), quienes realizan inspecciones semestrales tanto a las materias primas como a los productos terminados. Estas revisiones aseguran el cumplimiento de las regulaciones sobre aditivos, conservantes y antioxidantes autorizados, además de prohibir sustancias dañinas.
Los directivos de Umpih —Adriana Herrera, vocal; Radhamés Bruno, presidente; Juan Aníbal Duncan, vicepresidente; Issachart Burgos, asesor; y Raison Grullón, vocal— durante su participación en el Encuentro Económico de HOY indicaron que la supervisión constante ha posibilitado la retirada del mercado de ingredientes prohibidos y ha evitado su utilización en la fabricación.
Explicaron que al detectarse alguna irregularidad, las autoridades ordenan el retiro inmediato de los productos afectados y aplican las sanciones pertinentes, lo cual ha contribuido a ofrecer alimentos más seguros para los consumidores.
Sin embargo, los voceros del gremio manifestaron preocupación por el incremento de productos importados que compiten con la producción local. Señalaron que esta situación impacta diferentes áreas de la industria alimentaria y alertaron sobre prácticas que podrían debilitar la fabricación nacional.
También expresaron inquietud por el efecto de las marcas blancas en cadenas comerciales, las cuales exigen a los fabricantes producir con etiquetas propias del supermercado. Advirtieron que esta práctica limita el desarrollo de marcas nacionales y coloca a los productores en desventaja dentro del mercado local.
El asesor de Umpih señaló que el sector de repostería no ha tenido un crecimiento similar al resto de los subsectores debido a la competencia con supermercados que ofrecen productos a menor precio. No obstante, destacó la aparición de emprendimientos domésticos que comercializan repostería fina por medio de plataformas digitales, aunque su producción es reducida y difícil de medir.
Sobre el consumo de harina en el país, estimaron que aproximadamente el 20 % se utiliza para elaborar empanadas y pastelitos, alimentos muy demandados por su bajo costo y practicidad.
Burgos indicó que estos productos representan una opción económica para muchas personas, ya que permiten resolver una comida rápida acompañada por una bebida a precios accesibles.
Capacitación
Los directivos de Umpih explicaron que la industria panadera ha avanzado en la formación de su personal y en adoptar estándares de calidad. En este sentido, resaltaron los programas educativos en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), realizados en colaboración con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y el Instituto Dominicano para la Calidad (Indocal), que han capacitado a más de 600 panaderos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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