Fuente: Columna Invitada/columna_invitada@heraldodemexico.com.mx
Washington.- La presidenta Claudia Sheinbaum estaba al tanto con anticipación de la orden ejecutiva que firmó Donald Trump para aplicar aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba.
“Nos adelantaron lo que harían con Cuba, aunque no con detalles, pero estábamos informados sobre los planes del presidente Trump”, comentó a este reportero uno de los miembros del gabinete de Sheinbaum.
La “decisión soberana” de Pemex de suspender el suministro de petróleo a Cuba, anunciada por la presidenta Sheinbaum el 27 de enero pasado, fue una medida basada en la información previa que ya tenían.
“Fue días antes de la firma de la orden cuando nos notificaron, aunque insisto, no en detalle; nos informaron en términos generales sobre la imposición de aranceles”, precisó el funcionario del gabinete presidencial mexicano.
Ahora se comprenden varias situaciones ocurridas la semana pasada respecto a la relación bilateral. Primero, los elogios de Trump hacia Sheinbaum durante la llamada telefónica de 40 minutos que mantuvieron. Segundo, que Trump —la noche del sábado pasado— volviera a elogiarla al declarar que él mismo solicitó a la presidenta mexicana suspender las entregas de hidrocarburos a Cuba.
No existen coincidencias en temas políticos; este caso es un claro ejemplo.
Interrumpir el envío de petróleo a Cuba representa un hecho que sacude la histórica alianza de solidaridad y apoyo que México ha mantenido con la isla caribeña, especialmente desde el embargo económico impuesto por Estados Unidos en 1962.
Con esta orden ejecutiva, Trump intensifica el aislamiento económico hacia Cuba y, paradójicamente, ahora México contribuye a las acciones estadounidenses. La declaración de emergencia nacional establecida por Trump en dicha orden carece de fundamento y es solo un pretexto.
Sin embargo, penalizar con aranceles a los países que abastecen petróleo a Cuba es una estrategia muy astuta para involucrar naciones como México en el estrangulamiento económico de la isla.
No es necesario que Sheinbaum explique las razones detrás de la “decisión soberana” de Pemex ni siquiera que reconozca su conocimiento previo sobre las intenciones del presidente estadounidense. Esto se intuía por todo lo acontecido anteriormente. La presidenta mexicana decidió priorizar los intereses nacionales y, estrictamente en ese sentido, no se le puede reprochar: México primero.
Lo preocupante es que se oculte la verdad y las motivaciones tras la orden de detener el suministro petrolero a Cuba.
En la isla, el deterioro económico es evidente. Los cubanos lo sufren y el mundo entero lo sabe, así como también está documentada la falta de democracia y las constantes violaciones a los derechos humanos.
Es el pueblo cubano quien padece esta situación. Por ello, año tras año, en las Naciones Unidas, la comunidad internacional rechaza el embargo económico impuesto por Washington desde 1962.
Todo cambia y el rumbo mundial seguirá transformándose con el paso del tiempo. Incluso era impensable imaginar que México participara en el bloqueo económico contra Cuba hasta antes del posible regreso de Trump a la Casa Blanca por segunda vez.
Por supuesto, Cuba no es motivo para declarar emergencia nacional en Estados Unidos. Aunque la medida lleva la firma de Trump, todo el texto parece obra del secretario de Estado Marco Rubio.
Desde su llegada a Washington como senador federal, Rubio nunca ocultó sus deseos de asfixiar económicamente a Cuba para generar desde dentro un cambio de régimen.
El secretario de Estado en el gabinete trumpista es originario de Cuba y sus intereses sobre ese país son casi personales.
Rubio ya suma dos victorias como recompensa por su lealtad al presidente estadounidense: Venezuela y Cuba.
Parece distante la posibilidad de que Trump autorice un ataque militar como hizo en Venezuela para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, aunque con Maduro no hay certezas absolutas.
La diferencia entre Cuba y Venezuela es que la isla no posee petróleo y del venezolano Trump ahora se proclama dueño. A México le solicitó ayudarle a apretar ese nudo y Sheinbaum accedió.
POR: J. JESÚS ESQUIVEL
@JJESUSESQUIVEL
EEZ
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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