Fuente: Hoy Digital
En el marco de la celebración del Día del Amor y la Amistad, y ante la amplia difusión de relatos relacionados con el amor romántico, el Ministerio de la Mujer lanzó la campaña nacional “Vamo´ a querernos sin presión”. Esta iniciativa tiene como objetivo cuestionar directamente una práctica muy arraigada en la cultura machista: la denominada “prueba de amor”.
La campaña incluye la distribución de materiales visuales y contenidos a través de las redes sociales oficiales y del Centro de Promoción de la Salud Integral de Adolescentes (CentroPSIA). Esto responde a uno de los principales focos de la campaña, que está dirigido a la población joven, donde la presión vinculada a la llamada “prueba de amor” suele ser más evidente.
Gloria Reyes, ministra de la Mujer, señaló que esta iniciativa parte de un análisis claro del contexto cultural. “El 14 de febrero es una fecha que moviliza emociones y vínculos, pero también es una oportunidad para reflexionar sobre los mensajes que reproducimos. No toda demostración de afecto es saludable, y no toda exigencia puede justificarse en nombre del amor”, afirmó.
Esta campaña se enmarca dentro de una estrategia multisectorial para prevenir la violencia basada en género, que busca coordinar acciones con el sistema educativo, medios de comunicación, plataformas digitales, emisoras comunitarias, organismos públicos y espacios formativos como la Escuela de Igualdad. El objetivo es impactar en distintos sectores y poblaciones del país.
Desde el Ministerio advierten que el concepto de “prueba de amor” ha funcionado históricamente como un mecanismo de presión emocional y sexual, especialmente para niñas, adolescentes y jóvenes mujeres. Al mismo tiempo, refuerza roles culturales que impulsan a los hombres a demostrar su masculinidad por medio del control, la insistencia o la conquista forzada.
“Cuando hablamos de querernos sin presión nos referimos a consentimiento, autonomía y respeto. Se trata de relaciones donde nadie tenga que ceder por miedo a perder al otro o por temor al juicio social”, añadió la ministra.
Adolescencia y juventud: desmontando la “prueba de amor”
Mediante una versión juvenil llamada “Vamo´ a querernos sin force”, el Ministerio intenta conectar con las nuevas generaciones usando un lenguaje cercano y culturalmente situado, pero con un mensaje contundente: si hay presión, no es amor.
Los mensajes dirigidos a adolescentes y jóvenes mujeres recalcan que su cuerpo no debe ser moneda de cambio ni condición para mantener una relación. La campaña refuerza que quien realmente quiere no exige pruebas, no acelera decisiones ni condiciona el afecto a la disponibilidad sexual.
Simultáneamente, los mensajes para adolescentes y jóvenes hombres cuestionan el mandato cultural que asocia masculinidad con insistencia, control o presión. Se promueven masculinidades positivas, enfatizando que respetar también es valentía y que aceptar un “no” forma parte de relaciones saludables.
“La violencia emocional o sexual no puede justificarse bajo el pretexto del amor ni servir para reproducir desigualdades. La presión también es violencia, aunque muchas veces se disfraza de romanticismo”, puntualizó la ministra.
La estrategia incluye contenidos específicos para plataformas digitales como TikTok, diseñados para generar identificación y reflexión entre las audiencias jóvenes. Además, se distribuirán mensajes pedagógicos para centros educativos y espacios comunitarios en colaboración con aliados institucionales.
El Ministerio reafirmó que la prevención de la violencia comienza transformando los imaginarios culturales que legitiman prácticas nocivas. En este sentido, “Vamo´ a querernos sin presión” no es solo una campaña temporal por el 14 de febrero, sino parte de una política continua orientada a educar, sensibilizar y promover relaciones libres de violencia.
“Querernos bien es una decisión colectiva que implica revisar lo aprendido sobre el amor y asumir el compromiso de construir vínculos más justos, conscientes y respetuosos”, concluyó la ministra.
Con esta propuesta, el Ministerio invita a familias, docentes, medios de comunicación, instituciones públicas y privadas, así como a adolescentes y jóvenes en todo el país, a sumarse a una conversación imprescindible: transformar la cultura basada en la presión en una cultura fundamentada en el respeto.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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