Fuente: Listin diario
Agentes de IA: asistentes autónomos que amplían sus funciones más allá de responder consultas
La inteligencia artificial (IA) ha avanzado hacia una mayor autonomía, asumiendo numerosas tareas sin intervención humana, aunque todavía presenta riesgos de errores que algunas aseguradoras ya están dispuestas a cubrir para las empresas.
Phil Dawson, encargado de IA en la aseguradora especializada Armilla, indicó que “el objetivo de estas herramientas avanzadas es eliminar la necesidad de ayuda y supervisión humanas en la toma de decisiones, lo que cuestiona la lógica fundamental de las pólizas de seguro actuales”.
Como los seguros tradicionales suelen proteger contra errores humanos y no contra decisiones tomadas por máquinas, numerosas compañías desarrolladoras o usuarias de IA con mayor independencia “nos consultan para agregar coberturas adicionales”, añadió.
Los agentes de IA modernos no se limitan a contestar preguntas sino que pueden ejecutar tareas similares a las que realiza un usuario frente a una computadora, actuando de manera autónoma y acelerada.
Sin embargo, siguen existiendo posibilidades de fallos, como las llamadas “alucinaciones”, cuando ofrecen con total seguridad resultados inventados.
Según la analista Sonal Madhok y la profesora de derecho Anat Lior en un informe publicado en 2025 por Willis Towers Watson, muchos riesgos civiles relacionados con la IA se han cubierto de forma implícita en pólizas mediante lo que se denomina “cobertura silenciosa”.
Esta situación recuerda los primeros tiempos del gran auge de la ciberdelincuencia.
No obstante, en los últimos meses el mercado asegurador ha cambiado su postura pasiva hacia una mucho más activa; ahora las “pólizas estándar incluyen cláusulas conocidas como ‘exclusión absoluta de la IA'”, explicó Jonathan Mitchell, responsable del sector financiero en la correduría Founder Shield.
El Financial Times informó que aseguradoras importantes como la británica Chubb han solicitado a reguladores estadounidenses poder excluir la responsabilidad vinculada a la IA en sus coberturas.
AFP contactó a estas compañías pero no obtuvo respuesta.
La inteligencia artificial generativa representa un desafío mayor debido a su constante evolución.
“Para considerar la responsabilidad civil en IA es necesario revisar minuciosamente los términos del contrato”, admitió Mitchell.
– Un negocio valorado en 4.800 millones de dólares –
Phil Dawson relató el caso de una inmobiliaria dedicada a locales comerciales que buscaba asegurar a su agente de IA como si fuera un empleado; finalmente contrató una póliza específica para inteligencia artificial.
Founder Shield ofrece un seguro clásico contra errores y omisiones (E&O) dirigido a proveedores de servicios profesionales, que incorpora explícitamente situaciones de “fallos o alucinaciones en la IA” que causan pérdidas financieras directas al cliente.
Mitchell aclaró que este tipo de contratos puede extenderse más allá del ámbito digital para cubrir daños provocados por la IA en el mundo físico, por ejemplo cuando un agente virtual realiza pedidos excesivos por error para una empresa.
Antes de ofrecer una póliza, Armilla somete los modelos a pruebas para detectar vulnerabilidades.
También evalúa la gestión global del riesgo dentro de la empresa cliente y su cumplimiento con normativas estadounidenses o internacionales relativas a IA.
Las aseguradoras suelen excluir ciertos riesgos específicos.
Armilla no cubre aspectos relacionados con diagnósticos médicos ni aplicaciones enfocadas en salud mental.
Michael von Gablenz, responsable de seguros para IA en Munich Re, aclaró que esta compañía no indemniza fallos provocados por condiciones excepcionales del mercado, como ocurre con tasaciones de obras de arte o activos financieros.
Entre los clientes actuales de Munich Re predominan empresas tecnológicas activas en sectores como agricultura, industria y energía; pueden asegurarse tanto quienes crean los modelos como quienes los utilizan.
Von Gablenz considera que el potencial económico del sector “es tan relevante como el de la ciberseguridad e incluso superior”.
Aunque los modelos mejoran continuamente y reducen errores, “el riesgo de fallos y alucinaciones nunca desaparecerá totalmente”, afirmó. “Son modelos estadísticos” que incluyen inevitablemente “un grado de incertidumbre”.
Un estudio publicado por Deloitte en agosto proyecta que el volumen mundial de primas podría alcanzar los 4.800 millones de dólares hacia 2032.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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