Fuente: Zócalo Saltillo
Crisis en aeropuertos de Estados Unidos por cierre parcial del gobierno federal
Estados Unidos.- La suspensión parcial del gobierno federal, que comenzó el 14 de febrero, ha provocado una crisis operativa en los principales aeropuertos del país, afectando directamente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y, por ende, a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
Alrededor de 50 mil empleados de la TSA continúan trabajando como personal esencial sin recibir remuneración, situación que ha generado un aumento considerable en el ausentismo y las renuncias. Según datos oficiales, más de 400 agentes han abandonado sus cargos desde el inicio del cierre, mientras que las bajas por enfermedad superan el 10% en promedio, llegando hasta un 21 % en algunos de los aeropuertos con mayor tráfico.
Este contexto ha obligado al cierre temporal de varios puntos de control de seguridad, provocando largas filas y esperas que pueden alcanzar hasta tres horas. Ejemplos como el Aeropuerto Intercontinental George Bush en Houston, con retrasos de hasta 150 minutos, y el Hartsfield-Jackson en Atlanta, donde las esperas superan las dos horas, evidencian la gravedad del problema. También se han visto afectados aeropuertos como los de Nueva Orleans, LaGuardia y JFK en Nueva York, además de Charlotte, Miami y Denver.
La crisis coincide con la temporada vacacional de primavera (spring break), lo que ha incrementado el número de pasajeros y acentuado el caos en las terminales aéreas. Los viajeros han reportado demoras constantes, incertidumbre respecto a los horarios de abordaje y cancelaciones de vuelos.
Funcionarios de la TSA han alertado que si el cierre gubernamental continúa, algunos aeropuertos podrían cerrar completamente, especialmente aquellos de menor tamaño. De manera similar, Sean Duffy, secretario de Transporte, advirtió que el sistema aéreo podría paralizarse por completo si no se soluciona la situación.
En contraste, aproximadamente 20 aeropuertos que operan bajo un modelo privatizado de la TSA mantienen su funcionamiento habitual. Terminales como San Francisco International, Kansas City International y Orlando Sanford registran tiempos de espera inferiores a tres minutos gracias a que su personal es pagado por empresas privadas.
Frente a la creciente presión, el presidente Donald Trump ordenó movilizar a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para fortalecer las tareas de seguridad en los aeropuertos. Esta operación estará bajo la coordinación del responsable de la política fronteriza, Tom Homan, mientras el Congreso sigue sin llegar a un acuerdo presupuestal que permita reactivar por completo las funciones del DHS.
Las autoridades recomiendan a los viajeros consultar los tiempos de espera en tiempo real mediante la aplicación oficial de la TSA y presentarse al menos tres horas antes en los aeropuertos más afectados. La situación continúa evolucionando y su resolución dependerá del progreso en las negociaciones entre demócratas y republicanos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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