Fuente: Hoy Digital
Gustavo Petro, presidente de Colombia, ha sido catalogado como “objetivo prioritario” por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), en medio de una investigación de fiscales federales en Nueva York sobre sus presuntos nexos con narcotraficantes, según informaron personas al tanto del caso y documentos revisados por The Associated Press.
Los archivos de la DEA revelan que Petro ha estado involucrado en diversas pesquisas desde 2022, muchas fundamentadas en declaraciones de informantes confidenciales. Entre los delitos bajo investigación se encuentran sus supuestos lazos con el cártel de Sinaloa de México y un plan para aprovechar su iniciativa de “paz total” para beneficiar a narcotraficantes destacados que apoyaron su campaña presidencial. Los documentos también sugieren que las fuerzas policiales podrían haber sido utilizadas para el contrabando de cocaína y fentanilo a través de puertos colombianos.
La categoría de “objetivo prioritario” se asigna a sospechosos que la DEA considera con un “impacto significativo” en el tráfico de drogas. No se ha precisado la fecha en que Petro recibió esta designación.
Petro rechazó rotundamente cualquier relación con narcotraficantes y aseguró que nunca aceptó financiamiento ilícito durante su campaña. En un artículo publicado el viernes en X, sostuvo que las acciones legales estadounidenses eventualmente descartarán las acusaciones provenientes de la ultraderecha colombiana, grupo que, según él, es el verdadero vinculado al narcotráfico.
La Embajada colombiana en Washington minimizó estos reportes, calificándolos como “no verificados” y basados en fuentes anónimas sobre investigaciones preliminares contra Petro por parte de las autoridades.
“Las insinuaciones divulgadas carecen de sustento legal o factual”, expresó la embajada mediante un comunicado.
La investigación
En los últimos meses, fiscales de Brooklyn y Manhattan han estado interrogando a narcotraficantes acerca de sus conexiones con Petro y específicamente sobre denuncias que apuntan a que allegados al presidente colombiano habrían solicitado sobornos para evitar extradiciones a Estados Unidos, según una fuente que habló bajo condición de anonimato con The Associated Press por no estar autorizada a divulgar detalles del caso.
Esta fuente indicó que aún no está claro si los fiscales federales han vinculado formalmente a Petro con algún delito.
Parte del foco investigativo está en las acusaciones de que representantes del mandatario solicitaron sobornos en la cárcel colombiana de La Picota para garantizar que ciertos detenidos no fueran extraditados a EE.UU., según dicha fuente.
Petro ha negado persistentemente los señalamientos relacionados con el narcotráfico, especialmente después de que Donald Trump lo calificara como “líder del narcotráfico ilegal” y que el Departamento del Tesoro estadounidense lo sancionara a fines de 2025 sin presentar pruebas claras.
Los fiscales federales declinaron hacer comentarios al respecto. La DEA tampoco respondió inmediatamente las solicitudes para emitir una declaración.
El New York Times publicó información sobre esta investigación federal temprano el viernes.
Estas pesquisas se encuentran en etapas iniciales y no está definido si conducirán a cargos formales, afirmó otra persona familiarizada con el tema, quien agregó que la Casa Blanca no ha intervenido en estas investigaciones.
Los expedientes revisados por AP incluyen datos confidenciales que señalan una posible implicación de Petro con diversos grupos criminales dominantes en el narcotráfico sudamericano durante años, entre ellos el cártel de Sinaloa y el denominado Cártel de los Soles, término utilizado para referirse a una red informal integrada por oficiales militares corruptos de alto rango en Venezuela.
Además, los documentos mencionan una entrevista realizada en 2024 con una fuente anónima que afirmó que Petro estaría usando exasesores de campaña y funcionarios vinculados a Ecopetrol para lavar fondos presidenciales en el extranjero, destinados a su uso tras finalizar su mandato.
Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, rechazó categóricamente estas acusaciones en un comunicado entregado a AP, señalando que “no tienen ninguna base real ni lógica”.
Familiares bajo investigación
Petro, exlíder rebelde, llegó al poder prometiendo disminuir la dependencia colombiana de los combustibles fósiles y redirigir recursos estatales para combatir la pobreza estructural.
Este político de izquierda, conocido por sus discursos extensos y ocasionalmente incoherentes, ha criticado frecuentemente al gobierno Trump por su respaldo a Israel, los bombardeos contra barcos narcotraficantes en el Caribe y ha comparado la política migratoria estadounidense con tácticas “nazis”.
Tras uno de estos episodios durante una manifestación pro-palestina frente a Naciones Unidas en Nueva York, Trump respondió revocándole la visa estadounidense a Petro y aplicando temporalmente altos aranceles comerciales contra Colombia debido a su negativa a aceptar vuelos de deportación desde EE.UU.
Sin embargo, últimamente ambos han mostrado señales de buena relación; tras un encuentro en la Casa Blanca en febrero, Trump calificó a Petro como “magnífico”.
Por años, las autoridades colombianas han investigado a miembros cercanos a Petro por posibles ilícitos.
Su hijo Nicolás fue imputado en 2023 por presuntamente solicitar financiamiento ilegal para su campaña electoral proveniente de un narcotraficante convicto, con el fin de costear un estilo de vida lujoso consistente en autos y residencias caras. Nicolás se declaró inocente y su padre aseguró que ningún recurso ilícito fue empleado en campañas políticas.
El hermano del presidente, Juan Fernando Petro, también está implicado en supuestas negociaciones secretas con narcotraficantes presos para protegerlos frente a extradiciones estadounidenses a cambio de desarme.
Política e influencia del narcotráfico
La política colombiana ha estado históricamente marcada por la influencia del narcotráfico; Colombia es el principal productor mundial de cocaína. En los años ochenta, Pablo Escobar fue elegido diputado al Congreso respaldado por uno de los partidos tradicionales del país. Diez años más tarde, rivales del cartel de Cali financiarían ilegalmente la campaña presidencial de Ernesto Samper.
El Movimiento 19 de Abril (M-19), grupo guerrillero urbano al cual perteneció Petro y actualmente desaparecido, ha sido señalado durante largo tiempo por supuestamente recibir dinero del cártel Medellín durante el violento asedio al Tribunal Supremo en 1985. Aunque Petro no participó directamente en ese ataque —que dejó varios guerrilleros muertos junto con casi la mitad de los magistrados— sus líderes siempre han negado vínculos con dicho cártel.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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