Internacionales Primera Plana

Fuego en el Golfo y sus repercusiones geopolíticas mundiales

9116008988.png
Se trata de un intento desesperado de Trump para preservar a sangre y fuego una supremacía que se le escapa de las manos.

Fuente: Consuelo Ahumada/consuelo_ahumada@las2orillas.co

El ataque conjunto de EE. UU. e Israel contra Irán abre la puerta a un conflicto regional e incluso global, junto con grandes dificultades económicas en el ámbito mundial

El violento asalto militar a Irán, llevado a cabo por Trump y Netanyahu hace tres días, refleja claramente la fractura de los vestigios del denominado orden internacional, además del marcado desequilibrio en favor de la potencia imperial.

Se trata de un intento desesperado de Trump para preservar a sangre y fuego una supremacía que se le escapa de las manos. En menos de dos meses, ha habido dos golpes contundentes: Venezuela e Irán.

La agresión ocurrió apenas dos días después de finalizar una ronda de negociaciones en Ginebra entre Washington y Teherán, durante la cual se habían logrado “buenos avances”, según declaró la delegación iraní.

Esto evidencia la completa falsedad del juego diplomático y político, que va desde la mesa de diálogo hasta la llamada Junta de paz de Trump para resolver el destino de Palestina, como señala el periodista argentino Lautaro Rivera.

En junio pasado tuvo lugar otro ataque conocido como la Guerra de los doce días. Sin embargo, esta nueva ofensiva es sin duda mucho más grave. Se trata de una operación planeada a largo plazo, con un despliegue tecnológico al servicio de la destrucción y un trabajo sofisticado de espionaje por parte de la CIA y el Mossad.

Por supuesto, también se puso en marcha una potente y detallada campaña mediática de desinformación para tratar de legitimar esta acción criminal. El Pentágono denominó la operación como Furia Épica, mientras que Israel la llamó Rugido de León.

Además de Teherán, atacaron varias ciudades y destruyeron objetivos tanto civiles como militares. Asesinaron al Ayatolá Ali Jamenei, máxima autoridad religiosa y política de la República Islámica, así como a algunas figuras militares y políticas de alto nivel. Cabe recordar que en años recientes han eliminado a varios científicos iraníes.

Casi inmediatamente se produjeron los contraataques iraníes contra Israel y algunos países árabes del Golfo Pérsico que alojan bases militares estadounidenses en la región.

TRA Podcast Studios

Según informó la Media Luna Roja, el primer día los ataques causaron 200 muertes y dejaron 747 heridos. Al menos la mitad de las víctimas fatales fueron producto del bombardeo a una escuela femenina en el sur de Irán, demostrando claramente las prácticas criminales desplegadas por Israel en Gaza.

Tras el ataque, Trump dejó claro que sus objetivos esta vez eran más ambiciosos: “Defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní”. Se refirió específicamente al programa nuclear y al desarrollo misilístico. Ignoró que tras el ataque anterior él mismo había afirmado haber “aniquilado totalmente” el programa nuclear iraní.

No obstante, tal como reconoció Marco Rubio, no existen evidencias de que Irán haya reanudado el enriquecimiento de uranio ni indicios sobre el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales capaces de alcanzar territorio estadounidense.

De hecho, la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) señaló el año pasado que si Irán quisiera producir esos misiles solo podría hacerlo hacia 2035. Además, sus instalaciones militares quedaron gravemente dañadas tras el golpe previo.

Recordemos también que Irán no posee armas nucleares; las potencias nucleares son EE.UU., Israel y otros siete países alrededor del mundo.

Otro objetivo declarado por los agresores es derrocar al gobierno islámico y destruir a una potencia media clave en la región petrolera, tal como hicieron previamente con Irak, Siria y Libia, entre otros. Esto forma parte del anhelado proyecto del Gran Israel.

Tanto Trump como Netanyahu instaron al pueblo iraní a derrocar su gobierno y tomar el poder. Como ha ocurrido en numerosas ocasiones, EE.UU. afirmó que su principal preocupación era “la libertad del pueblo”. Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sha y candidato impuesto por ellos como mandatario, celebró la operación calificándola como una “intervención humanitaria”.

Un tema geopolítico fundamental en este conflicto es la situación del estrecho de Ormuz

Un asunto geoestratégico crucial en esta guerra es la suerte del estrecho de Ormuz, principal ruta petrolera mundial bajo control iraní. Este país advirtió el sábado mismo que su tránsito ya no sería seguro. Aunque ha sufrido numerosos ataques anteriormente, hasta ahora no se había cerrado; sin embargo, ahora el riesgo es inminente.

Los miembros de la OPEP expresan preocupación ante una posible reducción o incluso paralización en sus exportaciones petroleras, fuente vital para sus economías. También se prevé un aumento significativo en los precios del crudo.

Irán posee el 10% de las reservas mundiales y produce aproximadamente 3.3 millones de barriles diarios, destinados en su mayoría a China. Es el tercer mayor productor global.

Hay otro aspecto importante en este reciente ataque a Irán para Trump y Netanyahu: ambos enfrentan complicadas situaciones políticas internas en un año electoral. Por ello Netanyahu aseguró que la operación continuará “el tiempo que sea necesario”.

El Medio Oriente está envuelto en llamas. A los múltiples conflictos existentes en esta región estratégica se suma ahora la intensificación del enfrentamiento entre dos países islámicos nucleares: Afganistán y Pakistán. Ambos comparten casi mil kilómetros fronterizos con Irán y son áreas estratégicas para EE.UU.

Por otro lado, las monarquías del Golfo enfrentan una fuerte contradicción: por un lado rechazan popularmente a Israel debido al genocidio en Gaza; por otro deben afrontar las posibles consecuencias bélicas como importantes países petroleros.

La sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU reafirmó las posiciones conocidas: EE.UU. defendió su ataque como legítimo; Francia y Reino Unido condenaron las represalias iraníes pero no la agresión contra la República Islámica.

Rusia y China rechazaron el ataque conjunto estadounidense-israelí pero respaldaron las acciones retaliatorias iraníes; exigieron el cese inmediato de las hostilidades.

Por ahora, el conflicto en Irán y sus alrededores se intensifica y expande. Las posibilidades de que escale a un enfrentamiento mundial son cada vez más reales. Lo peor está aún por venir.

Una vez más se impone conformar un amplio frente contra el fascismo y la guerra.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

Sobre el Autor

TRA Noticias

TRA Noticias

info@teleradioamerica.com
Calle Leonor Feltz #33 Esquina Dolores Rodríguez Objio
809-539-8080

Agregar Comentario

Clic para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

TRA Digital

GRATIS
VER