Fuente: Listin diario
Barata afirmó que el mundo digital no constituye una realidad diferente, tampoco en el ámbito jurídico, por lo que considera innecesario regular internet y propone aplicar las leyes ya existentes.
Joan Barata, experto internacional en libertad de expresión y regulación de medios, ofreció anoche la conferencia magistral titulada “Libertad de expresión, grandes plataformas, regulación y moderación de contenidos”, donde trató la libertad de expresión en el entorno digital y los desafíos legales que implica la moderación de contenidos.
El evento tuvo lugar en la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), donde el conferencista comenzó hablando sobre internet, enfatizando que no debe ser visto únicamente como un medio comunicativo, sino como una plataforma tecnológica en la que se desarrollan actividades financieras, educativas, sanitarias y económicas.
Barata mencionó la pérdida del control que tenían los medios tradicionales sobre el discurso público debido a los avances tecnológicos. Ante esto, señaló que dichos cambios han generado un temor en los medios, que a menudo presentan un panorama apocalíptico asociado a las nuevas tecnologías.
El profesor también explicó que esta reacción no es nueva; para ilustrarlo, citó cómo en 1858 el New York Times calificaba al telégrafo como algo “superficial” y “dañino para la verdad”, una retórica muy similar a las críticas actuales hacia internet.
“Hemos de comprender el papel de las redes sociales e internet, como ya hemos mencionado, en la promoción de la libertad de expresión, el activismo y la visibilidad de voces minoritarias y disidentes; esa es una realidad innegable. En nuestra época han ocurrido revoluciones que no habrían sido posibles sin el uso de tecnologías digitales”, afirmó.
Barata reiteró que el mundo digital no es una realidad separada, tampoco jurídicamente, por lo que no se requiere crear nuevas regulaciones para internet, sino aplicar las normas vigentes.
“Cuando viajo a muchos países y pregunto qué ley se necesita para regular internet, ya la tienen ustedes. Apliquen las leyes que rigen cualquier tipo de contenido. La difamación debe ser considerada difamación en todos lados; el discurso de odio debe serlo igualmente; el acoso es acoso donde sea. Debemos entender que dado que internet forma parte del mundo real, debemos aplicarle las mismas reglas”, explicó.
El conferencista advirtió sobre la necesidad de ser prudentes con las aproximaciones ante cambios tecnológicos porque, aunque las intenciones sean buenas, “después nos damos cuenta de que eso no podía funcionar”.
“Las redes e internet reflejan nuestro mundo y sus carencias. A veces intentamos solucionar problemas sociales profundos mediante regulación tecnológica de plataformas”, señaló.
Además, resaltó que la solución simplista consiste en creer que se resolverán problemas sociales mediante medidas restrictivas o barreras tecnológicas en internet, cuando en realidad están ligados a asuntos propios como falta de educación, escasa cultura democrática, polarización, poca transparencia, excesiva concentración mediática y desconfianza en instituciones y medios; todo esto acaba reflejándose en cómo se usan las redes sociales.
“La desinformación prospera donde los derechos humanos son limitados, donde el sistema informativo público es débil y donde los medios carecen de calidad, diversidad e independencia. Creo que la clave no es tanto eliminar contenido malo sino fomentar un contexto con gran diversidad de contenido bueno”, concluyó Joan Barata.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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