Fuente: Listin diario
Las consecuencias no deseadas de la obesidad
Al abordar la obesidad, el objetivo no es solo reducir peso, sino también prevenir o revertir otras enfermedades como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.
Si alguna vez has sentido que perder peso es una lucha constante que no puedes ganar solo con “fuerza de voluntad”, quiero decirte algo importante: tienes razón.
Como médico, observo diariamente que la obesidad no es una elección ni una cuestión de falta de disciplina. Se trata de una enfermedad crónica y compleja, similar a la diabetes o la hipertensión.
La Organización Mundial de la Salud la reconoce oficialmente como una enfermedad. Mi intención en este contenido es explicarte qué sucede en tu organismo y, sobre todo, mostrarte que existen soluciones personalizadas para ti, paso a paso.
Las consecuencias no deseadas de la obesidad
Frecuentemente pensamos en la obesidad solamente desde un punto de vista estético; sin embargo, el exceso de grasa corporal también afecta el funcionamiento interno de tus órganos.
La ciencia nos indica que se trata de una condición multifactorial, donde influyen factores como tus genes, hormonas e incluso tu metabolismo.
No consideramos únicamente el peso. La medida de tu cintura es un indicador crucial que nos aporta gran información sobre tu salud cardiovascular. Para nosotros los médicos, más allá del número en la báscula, lo esencial es cómo está distribuido ese peso en relación con tu estatura.
Para comprender esto, utilizamos el Índice de Masa Corporal (IMC), que funciona como un “mapa” que nos señala en qué rango de riesgo te encuentras:
Sobrepeso: Es un aviso amarillo. Tu cuerpo está enviando una señal para que realicemos cambios antes de que surjan complicaciones mayores.
Obesidad grado I y II: Aquí se enciende una luz naranja. Tu organismo ya está esforzándose más para funcionar, lo cual afecta a tu corazón y a tus articulaciones.
Obesidad grado III (Mórbida): Representa una luz roja. El peligro para tu salud es alto y es momento de actuar con firmeza y rapidez para preservar tu vida.
El tratamiento de la obesidad se explica mediante una escalera terapéutica. Cada peldaño se selecciona según el IMC, el nivel del exceso de peso y las enfermedades relacionadas del paciente.
Antes de iniciar cualquier etapa, existe un fundamento indispensable: modificación del estilo de vida (alimentación y ejercicio). Sin estos dos pilares no se logra una pérdida real ni duradera, sin importar el tratamiento elegido.
Plan nutricional estructurado supervisado por nutrición
Programa de actividad física que incluya trabajo de resistencia
Terapia farmacológica como complemento
Actualmente, los medicamentos más utilizados son los análogos del GLP-1, tales como:
Saxenda, Ozempic y Mounjaro.
La finalidad de esta etapa es alcanzar una reducción gradual y metabólicamente segura mediante la adherencia a hábitos saludables junto con apoyo farmacológico.
Incluye procedimientos mínimamente invasivos como:
Se utiliza en casos específicos. Está reservado principalmente para pacientes con sobrepeso u obesidad grado I, es decir, con un exceso aproximado de hasta 45 libras.
En muchas situaciones, la pérdida lograda puede ser similar a la obtenida con tratamiento médico, por lo que seleccionar correctamente al paciente resulta fundamental.
Cuando se cumplen los criterios necesarios, se recomienda tratamiento quirúrgico.
El procedimiento más común actualmente, tanto globalmente como en República Dominicana, es la manga gástrica.
El balón gástrico, que antes era estándar, ha quedado relegado ante el enfoque metabólico actual.
También existen otras cirugías metabólicas como:
Esta es la pregunta que más escucho en consulta: la cirugía nunca es el primer paso. Antes de llegar al quirófano, exploramos juntos un manejo médico integral. Es como construir los cimientos de una casa:
Nutrición Inteligente: Diseñamos un plan donde aprendes a alimentarte para que tu metabolismo trabaje a tu favor y no en contra.
Movimiento con Propósito: Buscamos actividades placenteras que puedas realizar sin riesgo de lesionarte.
Acompañamiento Profesional: Apoyo psicológico para entender nuestra relación con la comida o medicación específica para regular hambre y saciedad.
“Muchos pacientes alcanzan sus objetivos en esta fase y mejoran su calidad de vida sin necesidad de cirugía”.
Si luego de intentar sinceramente el manejo médico (dieta, ejercicio y cambios en hábitos) los resultados no son suficientes para cuidar tu salud, entonces hablamos de Cirugía Bariátrica.
Estamos modificando la anatomía del sistema digestivo para que tus hormonas y metabolismo vuelvan a trabajar a tu favor y no en contra. No es un “camino fácil”, sino la herramienta definitiva para proteger tu salud y calidad de vida.
Se indica cirugía cuando:
El exceso de peso amenaza tu vida inmediatamente.
Existen enfermedades asociadas (como diabetes).
Tener un peso elevado representa mayor riesgo para ti que el propio procedimiento quirúrgico.
Actualmente, los procedimientos más frecuentes para ayudar a los pacientes son la Manga Gástrica y el Bypass Gástrico.
La Manga Gástrica (Gastrectomía en manga)
Imagina que tu estómago es una bolsa grande con forma ovalada.
Qué hacemos: Retiramos aproximadamente entre el 70 % y 80 % de esa bolsa.
Cómo queda: Lo restante se convierte en un tubo estrecho, parecido a un banano o manga de camisa (de ahí su nombre).
¿Cómo ayuda? Al ser más pequeño, te sacias con menos cantidad de comida.
El Bypass Gástrico: Aunque la manga es más habitual, el bypass es algo más complejo. No solo reducimos el tamaño del estómago sino también “acortamos” el trayecto que recorre la comida por el intestino. Esto provoca que tu cuerpo absorba menos calorías y azúcares.
Como cirujano, mi función es utilizar tecnología avanzada para ofrecerte un procedimiento seguro que “reinicie” tu sistema metabólico y te brinde la oportunidad de comenzar nuevamente.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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