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Juan Mejía creció en un entorno de guardias, y su padre considera que “Dios ha realizado un milagro” al llevarlo a la MLB

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Antes de verlo en acción, Juan Reynaldo Mejía moldeó la vida de su hijo para ayudarlo a ser un hombre íntegro y con valores.

Fuente: Listin diario

Cómo un padre forjó el carácter del lanzador dominicano Juan Mejía

Juan Samuel Mejía, conocido así, no solo observa a su hijo desde la distancia y en pantalones cortos; él fue quien pavimentó el camino para que su hijo se convirtiera en una persona de sólidos principios y valores.

El papá del lanzador, Juan Mejía, trabaja como bombero. Este detalle cobra relevancia, especialmente al considerar que su hijo es relevista y suele salir desde el bullpen a controlar situaciones difíciles, tal como lo ha hecho su padre durante 35 años en el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional.

Antes de verlo en acción, Juan Reynaldo Mejía moldeó la vida de su hijo para ayudarlo a ser un hombre íntegro y con valores.

Los desplazamientos desde la comunidad de Gualey, un distrito municipal de Pizarrete en Peravia, hasta Santo Domingo para cumplir sus labores contra incendios, le permitieron colaborar económicamente con su familia de manera efectiva.

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Además, supo dividir su tiempo entre el trabajo y la dedicación al hogar para apoyar a sus seis hijos en alcanzar distintas profesiones.

El más pequeño de los Mejía, joven monticulista, siempre recibió orientación de sus padres para continuar estudiando y así construir un futuro mejor.

“Yo no soy muy estricto. Yo mismo le cortaba el cabello; le enseñé a usar chacabanas desde niño. Tuvimos críticas porque lo criamos como un guardia, pero eso dio resultados”, afirmó Mejía en una entrevista telefónica donde las emociones se percibían claramente a través de sus palabras.

Gracias al respaldo familiar, el menor salió de Gualey y logró convertirse en lanzador profesional en Grandes Ligas. Ante su éxito, es evidente que esa educación similar a la de un “guardia” fue crucial en su vida.

Por eso mismo, la noticia de su inclusión en la Selección Dominicana para el Clásico Mundial de Béisbol 2026 generó una alegría inmensa que aún permanece viva.

“Me siento satisfecho y con el deber cumplido al ver cómo mi hijo representa a nuestra República Dominicana. En aquellos tiempos ver a David Ortiz y Sammy Sosa me llenaba de felicidad; imagínate ahora cómo me siento viendo a un pedacito mío defender a nuestro país y municipio”, expresó Mejía entre pausas, quizás recordando los momentos previos al ascenso profesional de su hijo.

Sin lugar a dudas, la vida favorece a quienes están preparados, y Mejía encontró su espacio entre los jugadores que representan a Dominicana en el ámbito mundial.

“Fui a buscarlo al aeropuerto y él nos dijo a mí y a su mamá: ‘Tengo una sorpresa… Nelson Cruz me llamó para preguntar si hay oportunidad de participar en el Clásico’. Le dije que verificara si era verdad porque hay muchas bromas; luego nos confirmó la noticia y fue la mayor alegría”, narró emocionado tras unos segundos de pausa por la emoción que lo invadía.

Días antes de convertirse en el jugador dominicano número 942 en debutar en Grandes Ligas, Mejía hizo una llamada que cambió para siempre el ambiente familiar.

Juan Samuel Mejía recordó que sintió “miedo” al recibir la llamada durante la madrugada; luego experimentó una enorme alegría cuando supo que su hijo había sido convocado por los Rockies de Colorado para subir a Grandes Ligas.

“Él nos dijo: ‘¡Lo logramos mamá, papá! ¡Lo logramos!… Sentí ganas de correr y saltar; fue algo impactante. Dios ha obrado con ese muchacho”, explicó mientras compartía su felicidad en una conversación con reporteros de Listín Diario.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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