Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@proceso.hn
Washington.- La remoción de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional por el presidente estadounidense, Donald Trump, marca el fin de una trayectoria política envuelta en controversias y bajo el escrutinio público debido a las estrictas redadas migratorias de su departamento y una polémica campaña publicitaria presuntamente asignada sin concurso.
Kristi Lynn Noem nació el 30 de noviembre de 1971 en Watertown, Dakota del Sur, donde creció en el rancho familiar.
Inició su carrera política en la Cámara de Representantes de Dakota del Sur, desempeñándose como asistente del líder de la mayoría republicana y posteriormente fue representante en la Cámara de Estados Unidos entre 2011 y 2019.
En 2019, se convirtió en la primera gobernadora mujer de Dakota del Sur, estado que dirigió hasta 2025 con una agenda centrada en la reducción de impuestos y la gestión de la pandemia, durante la cual rechazó imponer confinamientos o uso obligatorio de mascarillas, lo que le valió críticas por la elevada tasa de muertes per cápita.
Esta postura también le granjeó el apoyo del propio Trump, quien desde entonces mantuvo un interés especial en ella.
Noem llegó a ser vista como posible candidata a la vicepresidencia para la campaña presidencial de Trump en 2024; sin embargo, se cree que los detalles controvertidos expuestos en sus libros ‘Not My First Rodeo’ (2022) y ‘No Going Back’ (2024), donde narró haber sacrificado a su perra y a una cabra por considerarlas inútiles, perjudicaron seriamente sus opciones.
Finalmente, Trump optó por JD Vance y designó a Noem para dirigir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al inicio de su segundo mandato en enero de 2025.
Desde entonces, se convirtió en una figura clave dentro de la política migratoria estricta promovida por la Casa Blanca, siendo apodada despectivamente por medios críticos como “ICE Barbie”, un juego de palabras aludiendo a su imagen y al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la agencia más polémica bajo su mando.
Además de representar una cara visible en las agresivas redadas migratorias, su administración fue fuente constante de controversias, como cuando calificó sin pruebas a Alex Pretti – uno de los dos estadounidenses muertos por agentes del DHS en operaciones en Mineápolis en enero – como “terrorista doméstico”.
Durante su reciente comparecencia ante el Capitolio no rectificó esas afirmaciones, lo que intensificó el descontento hacia ella tanto entre demócratas como algunos republicanos.
No obstante, la crisis migratoria no fue el único reto que enfrentó durante su paso por la Administración Trump.
En días recientes, creció la presión sobre Noem debido a una agresiva campaña publicitaria para promover las actividades del DHS adjudicada el año pasado.
Se reveló que su departamento declaró una “emergencia” fronteriza para justificar la concesión directa —sin licitación previa— de dicha campaña valorada en aproximadamente 220 millones de dólares a una entidad vinculada con el esposo de Tricia McLaughlin, ex portavoz del propio DHS.
Esta última controversia atrajo aún más atención legislativa tras el anuncio del DHS sobre la adquisición de seis aviones Boeing 737, incluyendo uno valorado en 70 millones de dólares que podría usarse para sus desplazamientos.
Otro tema que llamó la atención pública fue el supuesto romance con Corey Lewandowski.
Más allá del aspecto sentimental, las implicaciones políticas surgen porque Lewandowski no ocupa un cargo oficial, pero ha actuado prácticamente como jefe de gabinete no declarado para Noem. EFE/ir
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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