Fuente: Listin diario
Reconstruir una franquicia que ha acumulado 100 o más derrotas durante tres campañas consecutivas (incluidas 119 en 2025) no sucede de manera instantánea.
Hace un par de meses, los Rockies de Colorado convocaron a más de 300 integrantes de su cuerpo de cazatalentos, entrenadores, personal administrativo y nuevas figuras del béisbol para un encuentro en el Coors Field.
El primer tema en la agenda fue una presentación.
El objetivo principal: lograr que todos compartieran una misma visión. Porque revertir la situación de un equipo que ha perdido más de 100 juegos en tres temporadas seguidas (119 en 2025) es un proceso lento.
Antes de que se pueda ver un cambio real, la oficina central, liderada ahora por Paul DePodesta y Josh Byrnes, quiso determinar los atributos específicos que definirían a los Rockies. Así, se aseguraría un mensaje uniforme desde las Grandes Ligas hasta las ligas menores. Los Rockies están diseñando un plan basado en un intercambio de ideas realizado en enero —y previamente— con su equipo de béisbol, algunos miembros llegaron incluso desde República Dominicana.
“Diría que la estructura fundamental ya está establecida”, señaló DePodesta, el nuevo presidente de operaciones de béisbol.
¿Algún avance?
“Probablemente todavía no esté listo”, contestó DePodesta sonriendo. “Pero me entusiasma mucho la reacción general hasta ahora. La cuestión principal es: ‘¿Cómo vamos a colaborar? ¿Cuál será el perfil de nuestra rotación de lanzadores, no solo en Grandes Ligas sino en toda la organización? ¿Qué características nos gustan en los bateadores?
Al menos representa un progreso hacia alguna dirección, cualquier dirección, distinta a mantener el status quo para unos Rockies que no han vuelto a postemporada desde 2018. Esto forma parte de una promesa hecha a los aficionados de Colorado la campaña anterior por el vicepresidente ejecutivo Walker Monfort, hijo del dueño Dick Monfort.
De ahí surge el nuevo liderazgo, un enfoque cohesionado y una mayor apuesta por la analítica.
“Son personas muy curiosas. Buscan soluciones”, comentó Walker Monfort acerca de una oficina central incorporada desde ámbitos como el fútbol americano y la analítica (DePodesta trabajó con los Browns de Cleveland), así como desde una cultura ganadora de Serie Mundial (Byrnes estuvo una década en los Dodgers). “Quieren enfrentar nuestros desafíos y resolverlos. Desde esa perspectiva, no podría estar más entusiasmado”.
Sí, Monfort ha visto “Moneyball”, película basada en el libro de Michael Lewis sobre los Atléticos de 2002, quienes ganaron la División Oeste de la Liga Americana pese a contar con un presupuesto limitado.
Y claro, para Monfort no habría nada mejor que ver a los Rockies convertirse en la versión del Oeste de la Liga Nacional de ese equipo. En aquel momento, DePodesta fue una pieza clave dentro de una nueva generación de pensadores analíticos que revolucionó el deporte. Inspiró al personaje interpretado por Jonah Hill en la película protagonizada por Brad Pitt como Billy Beane, gerente general.
“Encontrar valor donde otros no lo ven es fascinante”, destacó Monfort.
Sin embargo, replicar eso a mayor altura en Coors Field será un reto considerable. Colorado finalizó penúltimo en carreras anotadas por partido (3.69) durante 2025. También fue último en efectividad (5.97) y líder en jonrones recibidos (251).
Colorado comenzó a cubrir algunas carencias en el pitcheo sumando a los derechos Michael Lorenzen y Tomoyuki Sugano, junto con el zurdo José Quintana. Además reforzaron posiciones con el versátil infielder Willi Castro y mediante un cambio por el jardinero Jake McCarthy.
“Hay mucho detrás del tipo de jugadores que buscamos”, explicó Byrnes, quien pasó 11 años como vicepresidente senior de operaciones béisbolísticas con los Dodgers. “Y habrá preferencias y filosofías guiando esas decisiones.
“Está claro que queda mucho trabajo por delante”.
Por ahora, no se implementan medidas extremas —como una rotación con seis abridores— para remediar las dificultades del pitcheo en Coors Field. Lo que parece rendir frutos allí es la alta velocidad. Sin embargo, los Rockies apuestan por repertorios más variados entre sus lanzadores. Por ejemplo, Lorenzen cuenta con siete tipos distintos de pitcheos.
“Tener arsenales amplios dificulta la preparación del rival”, explicó Alon Leichman, coach de pitcheo del equipo. “Creemos que eso representa una ventaja: cuantas más armas tengas, más impredecible te vuelves”.
Actualmente, DePodesta busca cimentar una base sólida. Cuentan con un núcleo joven encabezado por el receptor All-Star Hunter Goodman y el campocorto Ezequiel Tovar, reciente campeón con Venezuela del Clásico Mundial de béisbol. A futuro aparece Ethan Holliday, cuarta selección del draft amateur del año pasado e hijo del exRockie Matt Holliday, quien llevó al equipo a su única Serie Mundial en 2007.
No obstante, no quieren acelerar el proceso.
“Se trata realmente de comprender las fortalezas existentes dentro de la organización para comenzar”, explicó DePodesta, “en lugar de intentar cambiarlo todo rápidamente”.
Byrnes, que colaboró con DePodesta en Cleveland durante los años 90, comparte esta visión. Los detalles del plan afectarán cómo los Rockies abordan la selección de bateadores en el draft, el entrenamiento defensivo y el corrido de bases dentro del sistema completo, además del uso analítico para evaluar pitcheo.
“Hay muchas ramas dentro del árbol”, dijo Byrnes. “El método Rockies consiste en ser competentes en todas esas áreas… No creo que haya soluciones fáciles”.
El camino puede resultar complejo, pero para el manager Warren Schaeffer el objetivo final es sencillo:
“Ganar”, afirmó Schaeffer. “Eso debería ser innegociable”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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