Fuente: Listin diario
El destacado compositor dominicano revela cómo se involucró en el movimiento de la salsa erótica, logrando éxito con temas como “No soy automático” y “Voy a escarbar tu cuerpo”.
“Lo primero que pensé fue ‘No quería avergonzar a mi papá y a mi mamá'”, recuerda Mario Díaz, el prolífico compositor dominicano, al recibir la invitación para crear salsas eróticas en los años 80, cuando este género estaba en auge.
Más allá del renombre de autor de “No soy automático”, se encuentra un hombre fiel a los valores y enseñanzas de su hogar, su barrio y la universidad. Su filosofía se basa en que “Todo viene de Dios y uno no puede asumir un personaje, hay que ser auténtico siempre”.
Sus composiciones han resistido el paso del tiempo y continúan siendo populares en voces como las de Celia Cruz, Oscar de León, Jerry Rivera, Johnny Ventura, Pablo Martínez, Sergio Vargas y otros más; algunas incluso aparecen en películas y series.
El reconocimiento por su trabajo incluye discos de platino, cuatro premios Grammy, Casandra (hoy Soberano) y varios galardones adicionales.
La salsa representaba una oportunidad para incursionar en un ritmo distinto al merengue, donde ya había tenido éxitos como “Palacio”, interpretado por Charlies Rodríguez, y “Cuánta vida”, grabado por Sergio Vargas, entre otros.
Ante la invitación para componer salsas eróticas, Mario dudó inicialmente. Finalmente accedió bajo la condición de emplear un lenguaje más metafórico, respetando a su madre evangélica y a su padre, un trabajador portuario que lo despertaba cada día a las 5:00 a.m. para estudiar. “Se me ocurrió una idea inspirada en una canción del maestro Pablo Milanés llamada ‘Llegaste a mi cuerpo abierto’, y le dije a Frank Torres (productor del sello TH Rodven) que sí, pero si me dejaban hacerlo a mi manera… Me dijeron que sí; entonces presenté ‘Voy a escarbar tu cuerpo’, tema que grabó Lalo Rodríguez”, relata Mario en una entrevista exclusiva para el podcast Deyanira en Alta Voz.
Posteriormente, artistas como Oscar de León con “Comuniquémonos”; Héctor Tricoche con “Motorízame”; Jerry Rivera con “Amor de Colegio”; Gilberto Santa Rosa con “Tengo una muñeca”; José Alberto (El Canario) con “Maniático”; Tommy Olivencia con “No soy automático”; Marvin Santiago con “Cinco Hijos” y otros más interpretaron sus composiciones. El dominicano mantuvo ese estilo poético que comenzó a desarrollar durante sus estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo mientras luchaba contra el sueño en clases de psicología. Allí nacieron letras como las del merengue “Cuánta vida”. Se graduó en Comunicación Social y cursó algunos semestres de Artes Publicitarias.
La cubana Celia Cruz grabó tres temas de Mario Díaz, entre ellos “Azúcar negra”, canción que da título a un álbum donde él plasma una descripción de la artista. Esta melodía ha trascendido también al cine y la televisión, apareciendo en películas y series: “Hija de una isla rica, esclava de una sonrisa, soy caña y soy carnaval, conga, corazón y tierra; mi sangre es azúcar negra…”.
“Una gran satisfacción fue que Celia no solo fue una artista para mí, sino también una amiga. Incluso me envió el CD cuando salió ‘Azúcar negra’, tema que escribí para ella y que ha sido usado en películas como El Padre de la Novia, protagonizada por Jennifer López y Andy García, además de otras producciones.”
Para las nuevas generaciones ofrece un consejo: evitar escribir canciones pasajeras. Recomienda que los jóvenes mantengan respeto en sus letras y piensen en crear temas que perduren.
“Siempre les digo a mis amigos: hagan canciones buenas porque lo bueno permanece para siempre. Cuando haces algo desechable, así será: solo útil un tiempo para luego terminar en el basurero”, expresa el compositor autodidacta en guitarra e instrumentos de percusión.
Al hablar sobre el talento juvenil presente en los barrios capitalinos dominicanos, comparte detalles sobre sus orígenes.
Nació en el barrio Mejoramiento Social; su familia se trasladó varias veces a lugares como Villa María, Villa Francisca y 27 de Febrero. Desde joven se convirtió en compositor autodidacta tocando guitarra e instrumentos de percusión, acumulando cientos de canciones escritas.
Su mayor inspiración es Dios y encuentra gran satisfacción al crear canciones dedicadas al Supremo Creador por las cuales no cobra nada; varias han sido grabadas sin costo alguno.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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