Fuente: El Diario Nueva York
NUEVA YORK – Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), representante por Nueva York, junto con la senadora demócrata Patty Murray de Washington, encabezan una iniciativa legislativa que busca garantizar un pago justo para las trabajadoras del cuidado en el hogar.
Si obtiene luz verde, la “Ley de Salarios Justos para los Trabajadores de Cuidado Domiciliario” aseguraría que más de tres millones de empleados en este sector cuenten con las mismas protecciones básicas que otros trabajadores, específicamente el derecho al salario mínimo federal y al pago por horas extras.
“El Congreso tiene la responsabilidad moral de amparar a quienes cuidan a nuestras comunidades más vulnerables; y los trabajadores de atención domiciliaria son la base fundamental de nuestro sistema de cuidados a largo plazo”, afirmó Ocasio-Cortez en un comunicado divulgado este jueves.
La congresista de ascendencia puertorriqueña agregó: “Me llena de orgullo presentar esta ley junto a la senadora Patty Murray, para finalmente establecer legalmente las protecciones que merecen estos trabajadores, incluyendo el salario mínimo y las horas extras, y evitar futuros ataques contra su sustento”.
Murray destacó que dado el papel crucial que desempeña este personal en la asistencia a personas mayores o con discapacidades, deben contar al menos con las protecciones laborales básicas.
“En vez de respaldar a estos trabajadores, Donald Trump intenta eliminar una normativa que asegura que quienes brindan atención domiciliaria reciban el salario mínimo básico y protección por horas extras igual que el resto… Este proyecto garantiza que los trabajadores domésticos tengan las protecciones salariales mínimas necesarias y puedan recibir un pago justo por su arduo trabajo. Sin vacíos legales, excepciones ni sabotajes impulsados por un presidente multimillonario ajeno a su labor”, señaló la senadora Patty Murray.
Esta propuesta, apoyada por más de 79 congresistas entre diputados y senadores, modificaría la Ley de Normas Laborales Justas (FLSA) de 1938, bajo la cual se estableció el salario mínimo y el pago por horas extra para la mayoría de empleados estadounidenses.
Aunque en 1974 el Congreso amplió esta ley para incluir a trabajadores del cuidado en casa, dicha modificación presentó una laguna legal que permitió excluir a la mayoría de empleados en este rubro. En 2013, el Departamento de Trabajo (DOL) estadounidense extendió las protecciones laborales para estos trabajadores y dictó regulaciones al respecto.
No obstante, en julio pasado la Administración Trump revocó estas normas y emprendió acciones para remover estos derechos de dichos empleados. En esencia, se anuló la reglamentación implementada durante el gobierno de Barack Obama.
Desde el 31 de julio pasado, la División de Salarios y Horas (WHD) dejó de supervisar el cumplimiento por parte de los empleadores respecto a estos derechos, lo cual implica que podrían pagar menos del salario mínimo federal por hora y no remunerar las horas extras.
Según explican los documentos difundidos junto al comunicado liderado por las congresistas, bajo esta política “más del 25% de todos los trabajadores del cuidado domiciliario perderán inmediatamente su derecho al salario mínimo federal y a las protecciones por horas extra”.
Más de 85 organizaciones brindan respaldo a esta ley, entre ellas 1199SEIU, ACLU, Adhikaar for Human Rights and Social Justice y la Asociación Estadounidense de Personas con Discapacidades (AAPD).
Ai-jen Poo, presidenta de la Alianza Nacional de Trabajadoras del Hogar, manifestó que no debe permitirse que derechos fundamentales como éstos queden sujetos a las decisiones de la Administración Trump.
“Cada día crece nuestra necesidad de cuidados, pero seguimos tratando al personal domiciliario como si fuera prescindible. No podemos dejar el derecho básico al salario mínimo y a las horas extras en manos de esta Administración. Eliminar estas protecciones afectaría a una fuerza laboral ya vulnerable y a millones de familias dependientes. Esta ley es nuestra oportunidad para consagrar definitivamente estos derechos en la legislación federal y asegurar que quienes contribuyen al bienestar y dignidad de nuestros mayores y discapacitados también puedan ejercer su trabajo con respeto”, expresó Poo.
Leslie Frane, vicepresidenta ejecutiva del SEIU, resaltó cómo las medidas adoptadas por el gobierno afectarían principalmente a mujeres afroamericanas e hispanas.
“Las cuidadoras domiciliarias sostienen a nuestros padres y abuelos. Sin embargo, muchas reciben menos que lo que cuesta una taza de café por hora. La mayoría son mujeres de color infravaloradas durante generaciones. Reducir sus protecciones salariales es una injusticia”, afirmó Frane.
Por su parte, Lee Saunders, presidente de la Federación Estadounidense de Empleados Estatales, Condales y Municipales (AFSCME), indicó que la falta de beneficios laborales desanima a quienes considerarían esta profesión.
“Los salarios bajos están alejando a cuidadores vitales para este sector, dejando sin apoyo a familias, desbordados hospitales y residencias para ancianos; además ponen en riesgo que personas mayores o discapacitadas pierdan la posibilidad de vivir dignamente en sus hogares. El Congreso debe intervenir ya para defender a estos esenciales trabajadores y sus familias. En nombre de miles miembros del AFSCME en atención domiciliaria agradecemos al senador Murray y a la congresista Ocasio-Cortez por impulsar esta legislación e instamos su pronta aprobación”, concluyó Saunders.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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