Fuente: Rocío Casas Aparicio/rocio_casas_aparicio@efe.com
Madrid (EFE).- Hace tres décadas, el tokiota Satoshi Tajiri se inspiró en la caza y estudio de insectos para crear ‘Pokémon’, una abreviatura de ‘Pocket Monsters’ (‘monstruos de bolsillo’), que se convirtió en una de las franquicias más exitosas de la historia. Ahora presenta su nuevo videojuego, ‘Pokopia’, donde la acción y el combate son sustituidos por la exploración, la empatía y la imaginación.
‘Pokémon Pokopia’ (Nintendo Switch 2, 5 de marzo) ofrece una experiencia completamente diferente a la que generaciones de jugadores conocen: un mundo devastado, sin humanos y con el hábitat de las criaturas desaparecido, en una propuesta innovadora que promueve la reconstrucción al estilo de ‘Minecraft’, combinada con la atmósfera relajada y encantadora de ‘Animal Crossing’.
El jugador toma el papel de Ditto, un Pokémon con capacidad para transformarse que adopta forma humana y llega a un escenario desolado, en el que debe ir aprendiendo las mecánicas del juego mientras explora un entorno pleno de misterios.
Esta es una parte fundamental del encanto del título de Nintendo. No existen entrenadores Pokémon, enemigos ni equipos contrarios, y tampoco hay instrucciones más allá del tutorial inicial. La experiencia consiste en aprender intuitivamente a desenvolverse usando las habilidades adquiridas para facilitar la vida y devolver el color a ese mundo hostil.
Se trata de una aventura divertida y profunda en la que descubrir criaturas ocultas entre la vegetación, construir sus hogares, hacer amistad con ellas y colaborar según las capacidades de cada una para restaurar el planeta: nivelar terrenos, generar electricidad, fundir metales, trabajar la madera o crear zonas verdes, en un ejercicio puro de creatividad.
Durante esta travesía, Ditto también adquiere nuevas acciones, puede comprar herramientas y recolectar alimentos para nutrir y mejorar la vida de sus Pokémon, levantar casas o refugios, crear canales desde los manantiales montañosos, limpiar maleza o plantar huertos; solo algunos ejemplos iniciales dentro de este juego con infinitas posibilidades.
El sistema constructivo por bloques y el entorno recuerdan mucho a ‘Minecraft’, ofreciendo libertad total para construir e interactuar con el medioambiente sin linealidad; mientras que el modo de interacción y evolución se asemeja a ‘Animal Crossing’ o ‘Dragon Quest Builders’, pero con una personalidad propia que encantará a los seguidores de la saga Pokémon.
El mundo es inicialmente oscuro y árido; toca sembrar semillas, regar plantas y transformar todo gradualmente en un lugar vibrante repleto de animales y criaturas. Crear, edificar, cuidar e interactuar desde la empatía son valores poco comunes en videojuegos que convierten este título en un homenaje a la armonía, la conciliación y la creatividad.
Así, exploración, personalización y reconstrucción ocupan el centro de la experiencia, distanciándose del esquema clásico basado en combates y rivalidades que ha definido entregas anteriores. Cada nuevo escenario descubierto trae sus misiones básicas y nuevas criaturas ocultas, ampliando poco a poco una experiencia solitaria rica en posibilidades.
En cuanto al aspecto técnico, el juego funciona perfectamente sin ralentizaciones ni tiempos de espera; sus gráficos son un deleite visual: colores vivos, animaciones detalladas y una cámara cenital que permite disfrutar del espacio y observar cómo evoluciona tu pequeño universo (al principio).
Además, puede jugarse tanto en solitario como en modo cooperativo hasta con cuatro jugadores simultáneos para compartir mundos creados, visitarlos e incluso permitir que los Pokémon interactúen entre ellos. Un abanico amplio de opciones online.
De esta manera, ‘Pokémon Pokopia’ se presenta como una propuesta única dentro de la saga: un experimento que revoluciona la acción tradicional al centrar su narrativa en construcción, creatividad y tranquilidad; marcando un camino distinto para seguir conquistando a millones de jugadores alrededor del mundo.
Un ejemplo positivo lleno de optimismo y encanto, una celebración a la diversión y creatividad que demuestra cómo los videojuegos pueden alcanzar la excelencia sin necesidad de violencia ni adrenalina.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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