Fuente: Hoy Digital
Resulta casi imposible llegar a Jarabacoa sin sentir el deseo de quedarse. Su clima, la calidez de su gente y su amplia y deliciosa oferta gastronómica hacen que siempre anheles volver. Esta sensación la experimentamos durante un recorrido especial de 48 horas, en el que un grupo de periodistas disfrutó de la música, la comida y los paisajes de esta encantadora, fresca y vibrante ciudad del Cibao.
Hacienda Unicornio
Si tuviera que definir la Hacienda Unicornio con una sola palabra, sería armonía; desde su entorno, verdor y tranquilidad, todo está diseñado para que pases días rodeado de naturaleza, contando con todas las comodidades al alcance.
La artista María Cordero, viuda del reconocido cineasta Fernando Báez, es la propietaria de este espacio soñado. Ella comenta que la Hacienda Unicornio surgió del amor que compartía con su esposo fallecido; un lugar familiar y recreativo al que decidieron nombrar en honor al mitológico caballo que simboliza pureza, poder, buena suerte y justicia. Esta amplia villa cuenta con ocho habitaciones, cada una con baño privado, área de cocina, salas comedor, chimenea, zona de juegos infantiles, piscina e incluso un pequeño gimnasio para quienes desean mantenerse activos durante su descanso.
En este lugar se ofreció una exhibición de caballos de paso fino, un verdadero deleite para los amantes de estos animales apreciados por su andar suave y natural.
Cayena by María Marte
También visitamos el restaurante Cayena, dirigido por la chef María Marte, oriunda de Jarabacoa, quien decidió regresar a su tierra tras alcanzar el éxito culinario en España, donde obtuvo dos Estrellas Michelin.
Su restaurante Cayena fusiona lo mejor de la cocina criolla y mediterránea, impregnado del toque único que María Marte aporta a cada plato.
Tuvimos la oportunidad de probar varios platillos como crujiente de paella, cupcake de yuca con trufa blanca y huevo de codorniz, entre otros sabores que conquistaron nuestro paladar.
“Estoy segura de que pronto estaremos en el mapa mundial de la gastronomía, ya que muchos chefs dominicanos están haciendo un trabajo maravilloso”, afirmó María.
Corazón de Jesús
Continuando con la oferta gastronómica del pueblo montañoso, visitamos el restaurante Corazón de Jesús, ubicado a la entrada de Jarabacoa. Este lugar refleja una historia llena de esfuerzo y superación protagonizada por una pareja que ha logrado convertirse en un ejemplo inspirador.
Gladys y Fausto Ramírez unieron sus vidas hace 29 años y comenzaron un pequeño negocio de comida que luego se transformó en un parador; hoy celebran 25 años conquistando los gustos tanto de dominicanos como extranjeros que los visitan.
Se trata precisamente de las famosas costillitas de cerdo al estilo Jarabacoa, sazonadas por Fausto Ramírez mientras Gladys se encarga del manejo administrativo.
“Empezamos con una mesa para vender pollo asado; nunca imaginé que creceríamos tanto. Ahora tenemos hasta una sucursal en Baní”, contó Gladys.
Ella asegura que la clave para mantener fieles a los clientes durante estos 25 años es el sabor único, el esfuerzo dedicado a cada plato y el excelente servicio brindado.
Además, reveló que el nombre Corazón de Jesús fue inspirado por su madre, una mujer profundamente católica cuya fe les ha enseñado humildad y amor por lo correcto.
Un recorrido en caravana por este pueblo colorido y alegre invita a incluir a la hermosa Jarabacoa, ubicada en La Vega, entre tus próximos destinos turísticos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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