Fuente: Hoy Digital
República Dominicana destaca por su avance sostenido en la democracia, según Freedom House
La organización Freedom House publicó este jueves un informe que sitúa a la República Dominicana entre los países que han mostrado un progreso constante en el fortalecimiento democrático durante los últimos años.
El reporte resalta que, tras la victoria electoral de Luis Abinader en 2020, el país ha puesto en marcha diversas reformas orientadas a consolidar sus instituciones. Entre estas destacan modificaciones constitucionales destinadas a asegurar la independencia del Poder Judicial y promover la alternancia en el poder, aspectos fundamentales para el afianzamiento democrático.
“En la República Dominicana, el impulso a la democracia continuó luego de la elección del presidente Luis Abinader en 2020. Él promovió una serie de reformas constitucionales, incluyendo algunas para proteger la independencia del Poder Judicial y garantizar la alternancia en el poder. Tras su reelección en 2024, está ahora en su último mandato. En 2025 se implementaron reformas institucionales, como una mayor transparencia electoral y el refuerzo de las medidas anticorrupción”, se indica en el informe.
Además, el análisis subraya que República Dominicana figura entre los tres países que, partiendo de sistemas democráticos ya establecidos, han profundizado su institucionalidad.
“Actualmente existen ocho procesos de democratización autónoma (véase Figura 19). Todos ellos corresponden ahora a democracias. Tres comenzaron en países ya democráticos —se trata de procesos de profundización democrática—: República Dominicana, Sri Lanka y las Islas Salomón. Los otros cinco casos eran autocracias y todos lograron transitar hacia la democracia para 2025”, señala el texto.
Entre las naciones catalogadas como libres, Estados Unidos sufrió uno de los retrocesos más significativos tras la llegada al poder de Donald Trump en enero de 2025, con una caída de tres puntos debido al “incremento de la disfunción legislativa, el predominio del poder ejecutivo y las amenazas a la libertad de expresión”.
La organización atribuye este descenso a una combinación de problemas estructurales, entre ellos el persistente “estancamiento partidista” en el Congreso, que provocó el cierre gubernamental más largo en la historia estadounidense entre octubre y noviembre de 2025.
El informe también evidencia un aumento del poder unilateral del Ejecutivo y esfuerzos por sancionar expresiones no violentas de personas no estadounidenses bajo la Administración Trump.
Freedom House añade que el gobierno del empresario neoyorquino “decidió poner fin a los comentarios estadounidenses sobre la imparcialidad electoral en otros países, amenazó la soberanía de sus aliados y llevó a cabo acciones militares unilaterales en el exterior con carácter jurídicamente ambiguo”.
Bulgaria retrocedió debido a denuncias de compra de votos y fraude durante las legislativas de 2024, mientras que Italia perdió dos puntos por el debilitamiento de los mecanismos anticorrupción y las restricciones impuestas a ONG que trabajan con migrantes.
En cuanto a los países peor posicionados en el índice, Irán descendió un punto (alcanzando 10 sobre 100) tras las detenciones masivas —alrededor de 21.000 personas— realizadas por su Gobierno como respuesta a protestas populares generalizadas.
Por otro lado, Sudán cayó hasta una puntuación de 1 sobre 100 debido a matanzas, violencia sexual y desplazamientos forzosos en el marco del conflicto entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).
El informe enfatiza que “Nicaragua y Venezuela son ejemplos claros de cómo una democracia débil puede transformarse en autocracia”.
Respecto a Venezuela, se señala que su declive democrático se aceleró bajo Nicolás Maduro, con episodios sistemáticos de violencia contra manifestantes y un sistema judicial y electoral subordinado al Ejecutivo.
Asimismo, la organización recuerda que Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, aunque concluye que “no está claro cómo esto podría afectar al futuro del país”, actualmente dirigido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
El documento también indica que numerosas democracias han reducido su compromiso internacional con la promoción de la libertad.
Los autores destacan un recorte “drástico” en la financiación europea para ayudas democráticas externas y señalan que el Gobierno Trump canceló gran parte de sus programas internacionales y se retiró de organizaciones multilaterales, lo cual supone “abandonar principios históricos” en su política exterior.
Este retraimiento, advierte Freedom House, deja espacio libre para autócratas “envalentonados” y eleva el riesgo de un futuro donde las normas globales respondan a intereses represivos.
A pesar del deterioro acumulado durante dos décadas, el informe matiza que la mayoría de las democracias aún mantienen una notable capacidad para resistir.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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