Fuente: Listin diario
Skarsgård destaca al interpretar a un director de cine carismático, egocéntrico y depresivo, marcado por sus fracasos personales y profesionales, quien intenta reconciliarse con sus dos hijas mediante la realización de una última película como acto de redención.
En “Valor sentimental”, el realizador noruego Joachim Trier retoma su particular mirada sobre la familia con el propósito, supongo, de explorar las fracturas familiares desde los límites del metacine.
Con una duración cercana a las dos horas, este filme me lleva a reflexionar seriamente sobre la casi unánime recepción positiva que ha tenido; sinceramente, creo que se valoró el paquete nórdico refinado que suele acompañar el distintivo de “premio europeo”, aunque carece de un verdadero componente emotivo, como ocurrió con “La peor persona del mundo”.
Como drama, ofrece una actuación contenida de Stellan Skarsgård y cierta pulcritud en la composición visual, pero en términos generales, su narrativa me resulta demasiado repetitiva, insistiendo en el dilema de la memoria y la reconciliación dentro de una familia disfuncional escandinava.
La trama relata la relación entre Nora y Agnes Borg, dos hermanas distanciadas que, tras la muerte trágica de su madre, deben afrontar la inesperada visita de su padre Gustav, un director cinematográfico que fue famoso pero ha caído en el olvido y abandonó a su familia cuando ellas eran pequeñas.
Este relato comienza invitando a interesarse por los vínculos rotos entre los personajes cuando el padre decide filmar una película sobre su historia familiar para lograr la reconciliación con sus hijas.
El principal inconveniente radica en que el guion limita el espacio necesario para profundizar en la psicología de los personajes más allá de descripciones superficiales; además, sus acciones se mantienen en un ámbito muy controlado que frecuentemente se reduce a conversaciones triviales a puerta cerrada y viñetas retrospectivas estructuradas en una reiterativa circularidad de recuerdos dentro de la casa ligada al suicidio.
La repetición de situaciones previsibles se perpetúa con el deseo de Gustav por recuperar la fama a través del guion autobiográfico que ha escrito; el egoísmo de Nora como actriz teatral que prioriza su carrera; la serenidad de Agnes como esposa y madre; el interés de Rachel Kemp, actriz hollywoodense, por interpretar el papel principal en el guion de Gustav; y las anécdotas del propio Gustav sobre el suicidio materno durante su infancia.
El uso del relato no iconográfico funciona superficialmente para abordar temas como el perdón y el paso del tiempo, entendido este último como un proceso de reconciliación familiar afectada por traumas compartidos vinculados al suicidio provocado por la ausencia y depresión. Las hijas sufren por la muerte materna y culpan al padre egoísta —también marcado por sus propios traumas— por haber antepuesto su arte antes que ellas.
Desde lo discursivo, el metacine es un mero elemento decorativo incluido en escenas para reforzar la idea de que el cine es un espacio donde se revive la memoria a partir de recuerdos nostálgicos transformados en imágenes reconciliadoras capaces de sanar heridas.
Más allá de esto, Skarsgård rescata escenas al encarnar mediante miradas y gestos a un director carismático pero egocéntrico y deprimido que busca sanar relaciones familiares grabando una última cinta como muestra de redención.
Junto a él destaca una interpretación aceptable de Elle Fanning, quien da vida a una joven actriz influida por las experiencias vividas en esta familia fragmentada, aunque su presencia solo complementa algunas escenas.
Además, cabe señalar algunas decisiones estéticas que Trier sintetiza en la puesta en escena para transmitir el caos del trauma familiar utilizando recursos como la proxemia del espacio, planos simbólicos, fuera de campo, elipsis, primeros planos y atmósferas frías que intentan evocar melancolía mediante el trabajo de cámara realizado por Kasper Tuxen. Sin embargo, todo lo demás me resulta aburrido y me deja la impresión de haber visto un álbum fotográfico que implora derramar una lágrima ante la tragedia de esta familia escandinava.
Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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