Fuente: Roberto Ugena/roberto_ugena@elplural.com
EEUU bombardea escuela primaria en Minab y causa la muerte de más de 170 niñas y una quincena de docentes
Estados Unidos llevó a cabo un ataque aéreo contra la escuela primaria Shajarah Tayebeh, ubicada en el condado iraní de Minab, provocando la muerte de más de 170 niñas y aproximadamente 15 profesores. Así lo confirman diversas investigaciones independientes e internacionales, entre ellas las realizadas por reconocidos medios estadounidenses como The New York Times y CNN, así como el británico The Guardian. No obstante, el presidente estadounidense Donald Trump negó inicialmente su responsabilidad, aunque con el tiempo su versión ha ido desmoronándose hasta contradecirse a sí mismo.
El misil utilizado fue un Tomahawk de fabricación estadounidense, y el bombardeo se efectuó simultáneamente con otros ataques que las fuerzas de Trump ejecutaban en zonas próximas. Sin embargo, el mandatario llegó a acusar a Irán de haber atacado su propia escuela con armamento norteamericano. Matar civiles, práctica recurrente del Estado genocida israelí que ha destruido hospitales y escuelas, constituye un crimen de guerra; más aún cuando se arrebata la vida a niñas indefensas. Por ello, el aliado de Jeffrey Epstein busca desvincular a su administración del hecho, aunque sin mucha eficacia.
Recientemente, un periodista volvió a cuestionar al presidente: “Acaba de decir que Irán consiguió un Tomahawk y bombardeó su propia escuela primaria. ¿Sus generales no disienten?”, le preguntó durante su última rueda de prensa. El líder mundial, dubitativo, ofreció una de las excusas más pobres escuchadas últimamente: “Simplemente no sé nada”, afirmó. Luego añadió: “No sé, tal vez vendí un Tomahawk a algún otro país”, culpando a un supuesto tercero inexistente.
Solo aliados muy cercanos a Estados Unidos poseen estos misiles en sus arsenales, como Reino Unido, Australia, Japón y Países Bajos; ninguno parece haber bombardeado una escuela con niñas pequeñas. “Simplemente no sé lo suficiente al respecto”, intentó esquivar Trump. “Creo que me dijeron que está bajo investigación”, señaló antes de insistir en que otros países “usan” y “tienen” estos proyectiles para justificar su poco coherente explicación.
Sin embargo, las pruebas gráficas y documentales que señalan a las Fuerzas Aéreas estadounidenses como responsables de la masacre son contundentes y refutan las débiles excusas del mandatario. Además, los tiempos demuestran que la Casa Blanca es la única responsable. Los militares invasores lanzaron un misil contra un edificio descrito como clínica médica dentro de la base del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y también contra la escuela cercana; videos muestran que ambos ataques se produjeron con pocos segundos de diferencia.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, salió a defender al presidente afirmando que están investigando lo ocurrido. Añadió que el Departamento de Defensa publicará un informe sobre el bombardeo y que el presidente “aceptará la conclusión de esa investigación, sea cual sea”. No obstante, la mejor baza del dirigente estadounidense es el servilismo y silencio cómplice con que Occidente y sus instituciones —desde la Unión Europea (UE) hasta las Naciones Unidas (ONU)— suelen reaccionar ante los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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