Fuente: Listin diario
El sábado, el presidente Donald Trump asistió en Dover, Delaware, a una breve ceremonia para la devolución de los restos de los primeros seis soldados estadounidenses fallecidos en el conflicto con Irán.
Portando una gorra blanca con las letras doradas “USA”, el republicano saludó militarmente al pasar junto a cada ataúd cubierto con la bandera de Estados Unidos, que fueron trasladados desde un avión militar hacia un vehículo en la Base Aérea de Dover.
Los seis militares, que perdieron la vida al día siguiente del inicio de la guerra contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, eran reservistas desplegados en Kuwait y pertenecían al 103º mando de apoyo con sede en Des Moines (Iowa).
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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